Xabier de Irala, el presidente de la BBK, la mayor caja de ahorros vasca y una de las seis más grandes de España, acaba de anunciar su
dimisión, alegando motivos para de salud.
Irala es un ejecutivo de primer nivel, con un amplio prestigio alcanzado tras su paso por la presidencia de Iberia y ampliamente avalado por su gestión al frente de la caja vasca. Llegó a la BBK, en el 2003, llamado por el PNV para capitanear la fusión de las tres cajas vascas. Un objetivo que no ha podido alcanzar a pesar de los varios intentos realizados por la oposición, primero del PP, y luego del PSE. El pasado año fue reelegido en el puesto para los próximo años.
Casualmente, se ha anunciado su dimisión el mismo día que se ha confirmado que
Patxi López será investido como lehendakari el próximo 5 de mayo.
Aunque es cierto que hace dos años sufrió un infarto, la decisión podría venir condicionada por la convicción de que con el nuevo ejecutivo vasco no podrá liderar dicha fusión de las cajas vascas. Los peor pensados podrían ingeniar también que el PNV igual ha encontrado en el sillón de la BBK el destino apropiado para el lehendakari saliente,
Juan José Ibarretxe. Y es que hace falta recordar el antecesor de Ibarretxe en la Lehendakaratiza,
José Antonio Ardanza, fue colocado por el PNV en el Presidencia de la empresa de telefonía vasca Euskaltel, participada por el Gobierno vasco, cuando abandonó el puesto y dejó el sillón a Ibarretxe. Así se le pagaron los servicios prestados y ahora el PNV podría hacer lo mismo con el de LLodio. El tiempo lo dirá.