Un edificio de arquitectura contemporánea rodeado de montañas y coronado por un arco que recuerda a la arquitectura colonial, inaugurado por el tenor, fue el escenario en el que Domingo ofreció un recital con canciones de su último disco "Amor infinito", así como de grandes óperas como "Tosca" de Giacomo Puccini.
El recital, en el Palacio de Convenciones, comenzó con una interpretación de una pieza de la ópera "Carmen", a manos de la Orquesta Filarmónica de Zacatecas que en esta ocasión estuvo dirigida por el español David Giménez, sobrino del tenor José Carreras.
Tras esto, llegó la apoteosis; apareció un grupo de mariachis y acto seguido Plácido Domingo, vestido de charro, para cantar canciones tan típicas como "Ella", "Paloma Negra" o "El Rey".
Un baile en el escenario, una interpretación a dúo del bolero "Bésame mucho" y, por último "La marcha de Zacatecas", que cerró una noche en un Palacio de Congresos que tendrá difícil superar este acto.