Estados Unidos tenía previsto desalojar el llamado 'puesto de avanzada' en noviembre, pero decidió anticipar su salida tras la decisión de Ecuador de no renovar el convenio que permitía la presencia de sus militares en suelo ecuatoriano, señaló Falconí.
“Los norteamericanos saldrían de la base en setiembre. Es decir, adelantarían en dos meses su salida. Está notificado oficialmente”, declaró a radio Sonorama.
Los estadounidenses prevén realizar una última operación en julio y “luego habrá un mecanismo de traspaso de las instalaciones y la infraestructura”, según el ministro de Relaciones Exteriores.
“Con esto debe terminar una historia magra en nuestro país, y evidentemente a nosotros nos llena de jubilo recuperar una parte de nuestro territorio”, subrayó Falconí.
El presidente Rafael Correa había prometido desde su época de candidato poner fin al convenio con Estados Unidos, y ya en el poder promovió una reforma constitucional -aprobada en referendo- que prohíbe la instalación de bases extranjeras en Ecuador.
Desde Manta, un puerto pesquero ubicado en el suroeste de Ecuador, Estados Unidos rastrea con aviones radar las embarcaciones y minisubmarinos que transportan droga por el Pacífico, en operaciones que desde 2000 han permitido incautar 1 617 toneladas de cocaína en la región, según sus autoridades.
Al momento unos 120 militares estadounidenses operan en la base.