www.diariocritico.com

Del Tesoro de EE.UU.

La mitad de los acreedores de GM aceparon la oferta

La mitad de los acreedores de GM aceparon la oferta

Algo más de la mitad de los acreedores de General Motors ha aceptado la última propuesta presentada por el grupo, con el respaldo del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, para canjear deuda por una participación de hasta el 25% en la compañía, según fuentes cercanas a la votación de los acreedores. De esta forma se facilita el proceso para que GM se pueda acoger a un proceso de tutela judicial y reestructurarse.

El presidente de General Motors, Fritz Henderson, ha convocado una rueda de prensa para mañana en Nueva York en la que podría realizar un anuncio en este sentido. Henderson comparecerá ante la prensa después de que ayer sábado venciera el plazo con que contaban los acreedores de GM para decidir si canjeaban sus títulos de deuda, que suman un importe global de 19.500 millones de euros, por una participación de hasta el 25% en el capital del grupo.

Según fuentes cercanas a la votación de los acreedores, algo más del 50% del total de propietarios de títulos de deuda habría aceptado el canje.

Respaldo del Tesoro
 
En virtud de esta última propuesta de GM, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos estaría dispuesto a constituir una nueva compañía que asumiría la mayor parte de los activos del actual grupo y en la que también participarían los acreedores y los trabajadores del grupo. En concreto, la nueva General Motors estaría participada en un 72,5% por el Tesoro estadounidense, mientras que el 17,5% de las acciones correspondería a un fondo de los trabajadores y los acreedores tendrían un 10%, con garantía de otro 15% adicional.

Para GM, de la puesta en marcha de este plan podría resultar una General Motors "con un balance económico saneado y situar a la nueva compañía en una senda de viabilidad a largo plazo", según indicó el día que se presentó la nueva propuesta.

De su lado, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha defendido la entrada del Gobierno en el capital de GM. En una entrevista con la cadena NBC, ha apuntado que la compañía se hubiera visto abocada a la quiebra si no se hubiera alcanzado el acuerdo por el que la Administración se hará con el 72% de la automovilística, si bien reconoció que hubiera preferido "haber permanecido completamente fuera".

GM anunciará un rápido trámite de quiebra

El presidente de General Motors (GM), Fritz Henderson, se prepara para anunciar mañana que prevé que el fabricante de automóviles atravesará un rápido proceso de quiebra al no haber conseguido reestructurar 27 mil 200 millones de dólares de deuda no asegurada

Henderson ha convocado una rueda de prensa el lunes en Nueva York, la misma ciudad en la que se sitúa el Tribunal de Quiebras donde los abogados de General Motors presentarán los documentos de la suspensión de pagos, en la que anunciará la situación del gigante industrial estadounidense.

También se espera que durante la misma rueda de prensa Henderson anuncie nuevos despidos y revele las 14 plantas que GM cerrará antes de finales del 2010.

La decisión se produce después de que el consejo de administración de General Motors mantuviera reuniones durante todo el fin de semana para analizar la situación y los pasos a seguir en las próximas semanas.

El Gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, había establecido que GM necesitaba reducir sus costes laborales, rebajar sus responsabilidades financieras y reestructurar su deuda para seguir recibiendo préstamos públicos.

Desde diciembre, General Motors ha recibido del Departamento del Tesoro 19.400 millones de dólares en préstamos, lo que le ha permitido seguir operando. Pero la empresa necesita hasta 40.000 millones de dólares más para reestructurarse de forma que sea viable a largo plazo.

El gigante estadounidense ha conseguido llegar a acuerdos con sus empleados para reducir salarios y reestructurar sus pagos de prestaciones sanitarias, tal y como quería Washington.

Pero la empresa que dirige Henderson ha sido incapaz de alcanzar los mismos resultados con el suficiente número de tenedores de bonos para cumplir con los requisitos impuestos por Obama.

A pesar del dramatismo de la medida, General Motors ha conseguido en las últimas horas que un grupo de acreedores que representan algo más del 50 por ciento de la deuda no asegurada acepte la última oferta del Tesoro, por la que podrían recibir hasta el 25 por ciento de la nueva GM que surja de la reestructuración.

En un documento presentado el pasado jueves ante la Comisión del Mercado de Valores (SEC) de EE.UU., General Motors apuntó a que utilizará la sección 363(b) de la Ley de Quiebras.

Se prevé que GM planteará al tribunal un proceso rápido, similar al que está experimentando Chrysler, durante el cual el Gobierno estadounidense comprará los activos rentables y proporcionará 30.100 millones de dólares para que la empresa siga funcionando en los próximos meses.

Los activos adquiridos por Washington serán la base de la nueva General Motors, cuyo capital estará repartido entre el Departamento del Tesoro (un 72,5 por ciento), el sindicato United Auto Workers (un 17,5 por ciento) y los acreedores (un 10 por ciento).

Los acreedores tendrán la garantía de poder adquirir con facilidad hasta un 25 por ciento de las acciones.

Precisamente el lunes se espera también que el juez Arthur González, del Tribunal de Quiebras de Nueva York, autorice la venta de los activos rentables de Chrysler a Fiat, lo que marcará el inicio de la salida de la bancarrota del tercer fabricante estadounidense de automóviles.

Chrysler se tuvo que declarar en quiebra el 30 de abril ante el rechazo de sus acreedores a la propuesta del Tesoro de cancelar 6.900 millones de dólares de deuda asegurada a cambio de 2.000 millones de dólares en metálico

General Motors se declara en bancarrota, un epílogo esperado

El gobierno de Estados Unidos anunció este domingo que el fabricante automotor General Motors, que durante 77 años fue el número uno mundial del sector, se acogerá el lunes a la ley de quiebras para emprender una severa reestructuración con apoyo financiero del Estado.

"El día de hoy será histórico para la empresa: marcará el fin de la antigua General Motors, y el comienzo de una nueva", declaró el gobierno en un comunicado.

Se creará una nueva empresa que incorporará los activos más rentables del grupo, cuyo pasivo será reducido a menos de la mitad, según explicó un alto funcionario del gobierno en una conferencia telefónica.

El Estado federal aportará 30.100 millones de dólares y controlará el 60% del capital de la nueva empresa, mientras que el Estado canadiense y la provincia de Ontario desembolsarán 9.500 millones de dólares y se quedarán con el 12% de las acciones.

El fondo de retiro de los empleados de General Motors asumirá el 17,5% del paquete accionario, mientras que otro 10% quedará en manos de los antiguos acreedores poseedores de obligaciones no garantizadas que hayan suscrito el plan de reestructuración.

Los actuales accionistas de la General Motors perderán la totalidad de su inversión.

La reestructuración de la empresa se completa con el cierre de once fábricas, mientras que otras tres quedarán en paro técnico. GM confirmó que el grupo va a pasar de 62.000 obreros sindicalizados en 2008 a 38.000 en 2011.

"Esperamos ver una GM con un balance en el cual el endeudamiento pese mucho menos, y que sea capaz de competir", declaró un alto funcionario del gobierno que no quiso identificarse.

El presidente de GM, Fritz Henderson, anunció una conferencia de prensa a media jornada en Nueva York, ciudad sede del tribunal de quiebras.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama dirigirá un mensaje televisado a la población el lunes a las 15H55 GMT, dedicado a "la industria automotriz en el momento en que expira un plazo para General Motors", según informó la Casa Blanca en un comunicado.

"Las palabras 'GM en bancarrota' dejan a muchos estadounidenses de mi generación en estado de conmoción económica", aseguró el domingo en el diario Wall Street Journal el columnista P.J. O'Rourke. "Es tan perturbador como escuchar hablar de 'fotos de mamá desnuda'", agregó.

El domingo, los acreedores en poder del 54% de la deuda del grupo en obligaciones aprobaron el plan del Departamento del Tesoro para la reestructura de GM, informó un portavoz.

Ese 54% involucra a 975 instituciones, dijo a la AFP el vocero de la comisión ad hoc de acreedores, Elliot Sloane.

El departamento estadounidense del Tesoro se dedicó el fin de semana a poner a punto la reestructura de GM, cuando su competidor Chrysler, que se declaró en bancarrota hace un mes, parecía el sábado a punto de salir de ella, al término de un rapidísimo proceso de reestructuración de su deuda, un acuerdo con sus accionistas y su aparato industrial.

El número tres estadounidense, que el 30 de abril se había declarado bajo la protección de la ley de quiebras, espera el fallo judicial sobre su plan para la creación de un nuevo consorcio, "New CarCo", que sólo conservará los activos más saneados.

"Es un momento verdaderamente muy triste para nuestro país", dijo Mitt Romney, ex aspirante a la candidatura presidencial 2008 del Partido Republicano. "Adoro los autos estadounidenses. Mi corazón sangra por la gente de Michigan y Detroit, por todos esos obreros del automóvil", aseguró Romney a la cadena Fox en referencia al estado y la ciudad cuna de esa industria, en el norte del país.

A fines del año pasado, GM sumaba 244.000 empleados en todo el mundo, la mitad de los cuales en Estados Unidos.

El jefe de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, calificó el rescate de las automotrices como "grueso error", tras considerar que los poderes públicos esperaron demasiado para exigir a GM y Chrysler que se declararan en quiebra.

Consultado por la CNN, McConnell puso como ejemplo al segundo fabricante de autos en Estados Unidos, Ford, "que sigue produciendo vehículos sin ayuda del Estado".

La participación de EEUU en General Motors será finalmente del 60%,

El Gobierno estadounidense otorgará una financiación de 50.000 millones de dólares a cambio de una participación del 60 por ciento en General Motors (GM), según informó anoche un miembro de la Administración norteamericana.

Las informaciones previas señalaban que Estados Unidos invertiría 60.000 millones de las arcas públicas por un 72,5 por ciento de la compañía. Ambas cantidades serán inferiores finalmente, ya que el Gobierno canadiense va a conceder 9.500 millones a cambio de un porcentaje que ronda el 12 por ciento de la automovilística.

General Motors presentará su solicitud para la entrada en el proceso de bancarrota antes de la apertura de la bolsa estadounidense (a las 15.30 hora española), según informaron ayer fuentes con conocimiento de la situación.

El sindicato Unión de Trabajadores del Automóvil (UAW) será propietario de un 17,5 por ciento a cambio de concesiones, mientras que los bonistas obtendrán un 10 por ciento de la compañía y garantías para adquirir una participación mayor.

Según la información proporcionada por este miembro del Gobierno estadounidense, en condición de anonimato, la cantidad total de dinero público que recibirá GM --50.000 millones-- incluye los préstamos por valor de unos 20.000 millones de dólares que la compañía había recibido anteriormente.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, comparecerá ante los medios de comunicación a las 17.55 (hora española) para comentar la situación del sector y detallar los esfuerzos de su Administración para garantizar la supervivencia del mayor fabricante de automóviles del país.

Está previsto que el director general de la automovilística, Fritz Henderson, realice una comparecencia pública en Nueva York en torno al medio día (18.00 hora española) para explicar los planes de la empresa.


¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+
0 comentarios