No obstante, el principal promotor del paro nativo en Bagua viajaría sin su familia, toda vez que su esposa aseguró que se quedará en Yurimaguas junto a sus hijos.
Sonia Huiñapi, permanece en esa ciudad oriental donde vive, labora en una humilde bodega de abarrotes y cría a sus cuatro hijos.
“Yo me pregunto: ¿por qué quieren sacar a mi esposo del país? Él es inocente y un perseguido político. Pero yo me quedaré en Yurimaguas”, dijo Huiñapi al enviado especial del diario El Comercio.
Ayer se dio a conocer a la prensa que Alberto Pizango se encontraba refugiado en la embajada nicaragüense a la espera de que se acepte su pedido de asilo político, hecho confirmado hoy.
Según los custodios de la embajada, el dirigente habría llegado al mediodía en un vehículo diplomático con vidrios polarizados, que los policías peruanos no tenían permiso para revisar.