Después de transmitir en directo las medidas de represión de los agentes policiales a los protestantes, la periodista de Telesur, Adrian Sivori, que mandaba las imágenes a través de un celular móvil de los enfrentamientos fue aprehendida y le confiscaron sus equipos de transmisión. Hasta que ocurra el hecho se reportaba la existencia de una persona muerta y decenas de heridos, además de las “intermitentes” cargas de bombas lacrimógenas de los agentes policiales.
Después de más o menos treinta minutos de aprehensiones la periodista de Telesur, Sivori, explicó que los agentes policiales le quitaron a ella y al camarógrafo el equipo de trabajo, nunca le dieron explicaciones y le preguntaban constantemente las causas de su transmisión en directo.