La escenificación ha sido perfecta un día después de que el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo dictara una sentencia histórica contra Batasuna y el entorno de ETA. Una comparecencia especial, sin precedentes, entre el presidente del Gobierno español,
José Luis Rodríguez Zapatero, y el lehendakari vasco,
Patxi López. A las 13.40 horas salían ambos por la puerta principal del Palacio de la Moncloa para ofrecer, en los jardines de la residencia del presidente del Ejecutiva, una rueda de prensa conjunta. La escenificación de un acuerdo, de un pacto no escrito que pone fin a la controversia entre un Gobierno español y la Lehendakaritza.
Allí, en los jardines de Moncloa, Zapatero y López han escenificado su
“complicidad total” en la lucha contra ETA y, sobre todo, el cierre de cualquier
“espacio de impunidad” a los violentos y a quienes los apoyan: con la sentencia de Estrasburgo se acabaron los abertzales, no habrá más veleidades como en las elecciones municipales y autonómicas con PCTV y ANV.
“Hay pleno acuerdo en la lucha antiterrorista y en la necesaria deslegitimación de ETA y de todos sus entramados. No puede haber nunca más espacios de impunidad”, dijo Patxi López.
El mensaje ha sido muy claro: ahora lo que hay son, en palabras de Zapatero,
“dos gobiernos y una misma política antiterrorista para perseguir y erradicar la violencia de ETA, para apoyar y reconocer a las víctimas del terrorismo, para unir a los demócratas contra el terrorismo, para eliminar cualquier espacio que los que apoyan a los violentos puedan utilizar en las instituciones democráticas, donde el liderazgo de Patxi López está siendo fundamental, un cambio cualitativo y determinante”.
Por tanto,
Ibarretxe ya es historia, y lo es por partida doble. No sólo en la
“complicidad” en la lucha antiterrorista –Zapatero y López han puesto en marcha mecanismos para la coordinación de la Ertzaintza y el CNP y la Guardia Civil-, sino también en el empuje de todos para solucionar en conjunto los problemas globales de España:
“Nunca más habrá una silla vacía”, la de Euskadi, en ninguna de las instituciones de España, ya sean bilaterales o multilaterales, porque
“el País Vasco comparte el futuro de España”.

No habrá mesa de partidos
En el aire ha quedado, no obstante, la petición del líder de los populares vascos,
Antonio Basagoiti, de que el lehendakari convoque una mesa de partidos vascos para luchar absolutamente contra el terrorismo. López –y en ello coincide con Zapatero- quiere ir paso a paso y no introducir ninguna piedra que obstaculice la ‘normalización de Euskadi’:
“Si de eso [la convocatoria de la mesa] resulta algún conflicto, no lo haremos”.
Una decisión apoyada por Zapatero, para quien
“es un tema del ámbito de los partidos vascos y estoy de acuerdo con lo que dice el lehendakari”. Sólo añadió elogios al
“Gobierno del cambio” que encabeza López, se declaró
“emocionado” por el discurso que éste hizo tras la manifestación de protesta por el asesinato del subinspector de Policía Eduardo Puelles y afirmó que
“Las expectativas de lucha contra ETA son hoy más sólidas que nunca”.
Acuerdos económicos y en transferencias
La lucha contra el terrorismo, pues, ha centrado la primera entrevista que Zapatero y López mantienen institucionalmente desde el
“cambio” en Euskadi. Pero no ha sido el único tema abordado en la larga reunión,
“cordial, amable, afectuosa y muy positiva para los intereses del País Vasco”, según calificación de López.
Los otros dos grandes asuntos que ocuparon parte de las más de dos horas que duró la reunión fueron la crisis económica y la respuesta frente a ésta en Euskadi, incluyendo las infraestructuras y el impulso que se les quiere dar, así como el traspaso de competencias, tercera gran cuestión de la reunión.
Sobre las competencias pendientes, López expuso que, dada la situación de crisis económica ha dado prioridad a las relacionadas con el empleo, la creación de puestos de trabajo y algunas que tienen que ver con infraestructuras. Por ello, la transferencia de Prisiones tendrá que esperar, dado su
“complejidad y dificultad”.
Eso sí, ambos lanzaron un mensaje al PP para que tenga “
altura de miras” para
“sumar esfuerzos” con el Gobierno frente a la crisis. Aunque dijo que “
desgraciadamente, está utilizando lo sucedido en el País Vasco para complicar la vida a este gobierno”. López y Zapatero son conscientes del problema planteado al negar el PNV su apoyo parlamentario al Gobierno tras perder la Lehendakaritza, pero
“merecen la pena las dificultades por tener un lehendakari como Patxi López para España. No me merece ninguna preocupación”, diría Zapatero.
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