Mientras el comercio continúa cerrado en la ciudad de Concepción, la población acecha a los centros de acopio y supermercados, donde comienzan los saqueos por comida y agua. Al momento la ciudad no encuentra solución a su múltiples necesidades, que incluyen la falta de ayuda, falta de combustible y el aislamiento por falta de comunicación.
Reportan saqueos en Concepción, carabineros detienen personas y usan gases lacrimógenos en el Líder de Concepción y hay cientos de personas saqueando las bodegas de Líder.
Organismos norteamericanos cifran la réplica en grado 6 richter y hablan de mas de 125 réplicas. La Onemi informa que la réplica alcanzó grado 7 en la escala de Mercalli en Talca y Linares.
Una gran réplica se sentió en la zona central del país, según la Onemi se trató de tres réplicas seguidas cuya intensidad en Santiago alcanzó los 4 grados en la escala de Mercalli y 3 en Valparaíso. La réplica causó pánico en Talca y Curicó.
Ante la hordas desbordadas, los carabineros autorizaron el ingreso de mujeres al Supermercado Líder, para que saquen artículos como leche, papel higiénico, agua, pañales, etc. No obstante, el pillaje se camufla dentro de la necesidad ciudadana y desvirtúa cualquier acción de legítima urgencia.