www.diariocritico.com

El juez considera que "idearon una estrategia" con "intención"

En libertad con cargos los dos musulmanes detenidos por los incidentes en la Mezquita

En libertad con cargos los dos musulmanes detenidos por los incidentes en la Mezquita

viernes 02 de abril de 2010, 18:06h
Actualizado: 04 de abril de 2010, 12:59h

El Juzgado de Instrucción número 4 de Córdoba ha puesto en libertad con cargos a los dos turistas musulmanes, M.S. y E.G., detenidos el miércoles tras protagonizar un altercado en la Mezquita-Catedral y en el que presuntamente hirieron con un cuchillo a un vigilante de seguridad. Según el auto del juez José Luis Rodríguez Lainz, a M.S. se le imputan los delitos contra el sentimiento religioso, desórdenes públicos, lesiones pendientes de calificación, amenazas y atentado contra agentes de la autoridad.

De momento, el juez, que ha decido retirarle el pasaporte de Sri Lanka, no imputa a M.S. un delito de homicidio en grado de tentativa, ya que, aunque indica que las lesiones son "reales" y han sido relatadas por testigos, estima que la acción agresiva no puede tildarse en este momento procesal como de tentativa de homicidio.

Al resto de los implicados, N.M., Z.E., H.K., O.A, H.B., M.K. y E.G. -que también fue detenido y ha quedado en libertad provisional-, el juez les imputa delitos contra el sentimiento religioso, amenazas y atentado contra la autoridad. Según relata el juez en el auto, Z.E. lideraba un grupo de 118 turistas de religión musulmana, aunque de distintas razas y procedentes de Austria, que "idearon una estrategia" de entrar en la Mezquita Catedral de Córdoba "aprovechando el horario de visitas de turistas", aunque en ese momento en el templo se estaba desarrollando un acto litúrgico "de exposición al Santísimo" con motivo de la Semana Santa.

El magistrado indica que este grupo de turistas accedió al templo con la "intención" de organizar un rezo de grupo bajo el rito musulmán, "a sabiendas de que tal acto de expresión religiosa se encontraba expresamente prohibido".

CÁMARA DE SEGURIDAD

Según las imágenes de las cámaras de seguridad, que han sido visionadas por el juez en torno a las 17.30 horas del pasado miércoles, los turistas entraron en la Catedral en pequeños grupos de dos y tres personas "con claro disimulo" e "interconectados visualmente y con walkie-talkies" reuniéndose en un lateral de la Mezquita, donde comenzaron a rezar arrodillados.

Mientras este grupo rezaba, cinco de los turistas permanecieron de pie junto al líder para "garantizar su seguridad y libertad de movimiento".A los diez minutos de que comenzaran sus rezos, uno de los agentes de seguridad privada del templo solicitó al líder que dejaran de orar, sin que pudiera acercarse a él al impedírselo cuatro de los turistas.

Según el auto, uno de ellos que se encontraba protegiendo al líder le dijo que hablarían cuando terminaran de rezar, momento en el que el vigilante, tras advertirles hasta en dos ocasiones de que el rezo bajo el rito musulmán está prohibido en el templo, se produjo un forcejeo en el que el vigilante recibió un puñetazo en la cara.

Tras este suceso, el vigilante, que se deshizo de las personas que le agarraban, fue en busca del presunto agresor y consiguió inmovilizarlo, momento en el que M.S. y principal imputado en este caso sacó una navaja de diez centímetros de hoja y cuatro de ancho con la intención de amedrentar al vigilante y lanzó una cuchillada a la zona del pecho.

Al intentar evitar la agresión, el vigilante resultó herido en la mano izquierda, mientras que otro de los implicados, N.M, intentó arrebatarle la pistola a otro de los vigilantes, que también presenta heridas leves.

DECLARACIÓN DE LOS VIGILANTES

Además, E.G., que fue el segundo detenido, pegó con una muleta a uno de los quince policías nacionales que se desplazaron al templo para intervenir.

A pesar de que el Ministerio Fiscal ha solicitado la imposición de una fianza de 3.000 euros para M.S., el juez ha considerado que esta medida cautelar no garantiza que el imputado "pueda decidir no fugarse por la sola razón de perder tal suma" y, por lo tanto, estima más adecuada la retirada del pasaporte que sí garantiza que el imputado no pueda abandonar el territorio comunitario.

Este viernes por la mañana han declarado ante el juez los dos vigilantes que supuestamente fueron agredidos y el jefe de seguridad de la mezquita-catedral.

 LA JUNTA HISLÁMICA LAMENTA LOS HECHOS

 

 

 

La Junta Islámica lamentó los hechos que ocurrieron el jueves en la Mezquita-Catedral de Córdoba, y pidió en un comunicado que "tanto los musulmanes como los encargados de la seguridad del templo deberían evitar llegar a este tipo de situaciones en cualquier sitio y, más aún, en un lugar sagrado".

Asimismo, explicó que "las diferencias en la denominación o en las formas de culto no deberían ser un impedimento para que en un lugar tan singular como la Mezquita-Catedral, declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad y en la que en ciertos periodos históricos se llevó a cabo un culto compartido, pudiera de nuevo permitirse éste".

Para la Junta Islámica, compartir reforzaría la imagen de Córdoba como lugar de encuentro y cooperación entre las diferentes confesiones, aumentaría sus posibilidades de nominación como capital cultural europea en 2016 y daría sentido a las declaraciones de ecumenismo que, en repetidas ocasiones, ha hecho la Iglesia católica.

Por otra parte, la asociación musulmana recordó que "tanto la difusión publicitaria como los medios de comunicación, al hacer referencia al templo, emplean indistintamente los términos 'Mezquita' o 'Mezquita-catedral', lo cual, para quienes no conocen la prohibición del Cabildo de realizar la oración islámica en el recinto, induce a una clara confusión".

"Es práctica habitual de los musulmanes postrarse en señal de respeto al entrar a una mezquita, por lo que no es de extrañar que un turista extranjero y musulmán así lo haga cuando entra en un lugar que institucionalmente es denominado en los diferentes soportes publicitarios, carteles, folletos o señales municipales, 'Mezquita de Córdoba' o 'Mezquita-Catedral'", matizó la Junta Islámica.

OBISPADO

Por su parte, el Obispado de Córdoba explica que los protagonistas del altercado, dos de los cuales han pasado la noche detenidos en dependencias policiales y están a la espera de decisiones judiciales, fueron advertidos, "como marca el protocolo de visita turística del templo catedralicio, de que no podían celebrar ningún acto de culto musulmán en dicho recinto". Por ello, "se les invitó a continuar la visita o a abandonar el templo".

Según el Obispado, los visitantes agredieron a dos de los guardias de seguridad "lo que hizo que, tras ser requeridos, tuviera que actuar la Policía Nacional para poder desalojarlos y garantizar la seguridad de las personas".

La diócesis cordobesa ha manifestado su "gratitud y solidaridad" a los dos guardias de seguridad "que en el impecable cumplimento de su deber profesional han sufrido serias lesiones físicas en sus personas".

También ha expresado su "agradecimiento a los mandos y agentes policiales que actuaron con prontitud y eficacia para evitar consecuencias mayores".

"Deploramos el daño que se puede hacer a la imagen de nuestra ciudad y a la cotidiana y pacífica convivencia de sus ciudadanos y visitantes", señala el comunicado.

El Obispado de Córdoba pide a los fieles cristianos "que recen en estos días santos, en los que contemplamos los grandes misterios de nuestra salvación, para que ninguna persona o institución legitime el uso de la violencia para ninguna causa, y afirmamos nuevamente que este incidente puntual no representa la genuina identidad musulmana, pues son muchos los que mantienen actitudes de respeto y de diálogo con la Iglesia Católica". "Esperamos y deseamos que este tipo de incidentes no se vuelvan a producir en el futuro", concluye el comunicado.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(0)

+
0 comentarios