El recién nombrado presidente de la República Francesa,
Nicolas Sarkozy, y el preseidente del Gobierno español,
José Luis Rodríguez Zapatero, se han reunido este jueves en La Moncloa en el que ha sido el primer encuentro entre ambos dirigentes desde que el francés tomara el relevo a
Jacques Chirac hace escasas dos semanas. Los principales temas que han tratado han sido la Unión Europea, ETA, las relaciones bilaterales entre ambos países y la política mediterránea común.
Si bien el presidente del gobierno español apoyó durante la campaña presidencial a la socialista Ségolène Royal, prinpipal oponente del que finalmente consiguió hacerse con la victoria el 6 de mayo, Nicolas Sarkozy, todo queda ya en el olvido. ZP felicitó a Sarkozy en su día y ambos corrieron a pedir cita para reunirse.
Ha llegado el día del encuentro: todo cordialidad; los dos de acuerdo. Más que una reunión sesuda ha sido mero protocolo. A pesar de todo, Sarkozy y Zapatero se hablan y se entienden. Los dos dirigentes coinciden en querer dar continuidad a su política bilateral: "Hay que atravesar los Pirineos", ha manifestado el presidente de la República.
A pesar de la distancia ideológica, creen que han de mantener lazos: "La derecha y la izquierda deben estar unidas", ha dicho el francés. Su visión de Europa es estrecha, pero parten de posiciones dispares: España dio un 'sí' amplio en el referéndum frente a un 'no' retundo del pueblo galo. "Hay que avanzar, no quedarse estancados", ha asegurado Sarkozy.
En cuanto a terrorismo, ahora que De Juana Chaos está en situación de prisión atenuada a la espera de que le den el alta, Zapatero se ha pronunciado así tras ser interrogado sobre si el etarra volverá a la cárcel de obtener el alta médica: "No voy a hablar de cuestiones internas" . "Le remitiré al Ministerio de Interior y a las decisiones que tome Instituciones Penitenciarias si es que toma alguna en el futuro", ha añadido.
Sarkozy considera que "ETA es un problema español, no francés", ha expresado con intención de no meterse en camisas de once balas. Francia no opina, se limita a apoyar.