Tras reunirse con los grupos parlamentarios
Zapatero no admite errores: "Ningún demócrata se equivoca frente a ETA"
miércoles 13 de junio de 2007, 22:14h
Actualizado: 19 de septiembre de 2007, 18:32h
“No hay ninguna posibilidad de que ningún demócrata se equivoque frente a ETA”. El presidente Rodríguez Zapatero no admite que haya cometido errores por haber intentado un proceso de paz, porque “quien se ha equivocado siempre ha sido ETA”. Así lo ha afirmado tras su reunión con los portavoces de los grupos parlamentarios, a los que ha agradecido “a todos” –también al PP- el apoyo mostrado al Gobierno para afrontar con “unidad y firmeza” la lucha contra la banda armada. Y ha declarado, por fin, que salió “satisfecho” de su reunión del lunes con Rajoy.
En la primera rueda de prensa después de la ruptura de la tregua por ETA, el presidente Rodríguez Zapatero no reconoce errores en haber intentado el proceso de paz. Comparecía ante la prensa después de recibir el apoyo unánime de los portavoces de todos los grupos parlamentarios –menos CiU y EA, con los que se reunirá la próxima semana, y del PP, con el que ya mantuvo una reunión con Mariano Rajoy- para luchar “firmes y unidos” contra ETA. Y no admite errores en todo el proceso de paz porque Zapatero reivindica su ‘derecho’ a intentarlo, como lo reivindica para los mismos intentos que tuvieron sus antecesores Felipe González y José María Aznar.
“La democracia [sic] ha hecho lo que tenía que hacer [intentar un proceso de paz con los terroristas], manteniendo los principios del estado y de la democracia”, dijo Zapatero cuando alguien le preguntó si reconocía errores en su actuación anterior respecto a la banda etarra. En este punto ha dicho también que Aznar y González “hicieron lo que debieron”, pero respiró inmediatamente por la herida cuando añadió que “a esos presidentes no se les puso reparos”.
Zapatero salió contento de la reunión con los portavoces parlamentarios. Ha sido el suyo un auténtico ‘paseo’ triunfal, pues no ha recibido más que apoyos que no dejó de agradecer de forma pública. Complacido en este sentido, dijo el presidente que “con todos quiero trabajar, con todos combatir la amenaza de ETA”. Ese “todos”, al que se refirió y recalcó en diversas ocasiones durante su rueda de prensa, incluía al Partido Popular.
Y, en ese punto, no escatimó palabras para asegurar que “vamos a hacer todo lo que esté en manos del Estado de Derecho, con la máxima firmeza para combatir la amenaza de ETA”.
Fueron frases de “unidad, seguridad, energía, determinación y máxima predisposición para acabar con ETA”, aunque no empleó en ningún momento la palabra más ansiada por el PP, “derrotar”. La “firmeza, la determinación y el peso de la ley” es lo que le espera a ETA, según el presidente, porque, ahora ya con semblante serio, sostuvo que “ETA ha roto el alto el fuego y ETA se ha metido en un callejón sin salida”.
En fin, que no ha habido grandes acuerdos en las reuniones celebradas este miércoles en el Congreso, pero tampoco se esperaban. No era ése el objetivo de la convocatoria, aunque el Grupo de IU-ICV volviera a plantear la necesidad de establecer un pacto entre todos los demócratas “sin exclusión”. Algo, en definitiva, para dar por finiquitado definitivamente –ya lo está de hecho- el pacto antiterrorista PP-PSOE. Pero el presidente no pasa por ahí; primero, porque no es el momento político adecuado, y segundo porque hay que buscar un nuevo escenario con unidad, sin elementos que puedan separar a los demócratas.
Tampoco se propone ‘derogar’ la resolución parlamentaria de mayo de 2005, en la que los grupos, con la negativa del PP, daban su apoyo a la apertura de un proceso de paz. Y a este respecto recordó –con razón- que siguen vigentes resoluciones anteriores, como la que se estableció tras las tregua de 1998, cuando el Gobierno de Aznar.
Ya en un tono más relajado, y al ser preguntado por la grabación en ‘off’
que le hicieron a Rajoy en la COPE –el líder del PP dijo que “le he sorprendido” en la entrevista en Moncloa- respondió que le alegraría que le volviera a sorprender (positivamente, claro) en el debate sobre el estado de la Nación fijado para primeros de julio.