Y las del resto de entidades
La ruptura de Banco Base anticipa una nueva revisión de cuentas, incluida la CAM
viernes 01 de abril de 2011, 12:06h
Actualizado: 01 de abril de 2011, 12:13h
Con el rechazo a la presencia en Banco Base de la CAM, es obvio que los balances de todas las implicadas están siendo revisadas con lupa. La gran duda está en qué pasará con la CAM, ya que su déficit de capital y su elevada morosidad le dejan en una situación "delicada" en la que, según expertos, lo mejor sería que pidiera directamente dinero al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). La caja alicantina está dispuesta a hacerlo, tal y como reconoció al supervisor bursátil, pero se desconoce qué inyección de capital público requeriría y qué peso pasaría a tener el Estado en su capital.
Las fusiones permiten que las pérdidas por la puesta en valor de los activos vayan contra reservas y no contra resultados, pero la disolución del SIP pone en duda esta contabilidad. CAM, que en 2010 ganó 244 millones, saneó 1.135 millones en créditos contra reservas.
Lss asambleas de Cajastur, Caja Cantabria, Caja Extremadura y CAM rechazaron trasvasar sus balances a Banco Base, por lo que el que iba a ser el primer SIP (Sistema Institucional de Protección) en salir a bolsa –en febrero anunciaron que la fecha prevista era mayo- se ha convertido en un 'timo' que deja en mal lugar a todos los gestores de estos grupos.
Asturianos, cántabros y extremeños “tienen buena sintonía” para proseguir con la fusión, según decía ayer el presidente de Cajastur, e incluso se puede dar la circunstancia de que no tengan que solicitar ni un solo euro al FROB porque su dependencia de financiación mayorista es inferior al 20% y sólo tendrían que alcanzar un core capital del 8%, según explicaba.
Por lo tanto, si prosigue su marcha en solitario –el mercado cree que el Banco de España la subastará lo antes posible- tendría que reformular sus cuentas de 2010, en las que presentó un beneficio neto de 244 millones de euros pese a que su margen de intereses –principal partida de negocio de una entidad financiera- se derrumbó el 55%. Gracias a este beneficio ha podido destinar 35 millones a la obra social y 16,9 millones a los tenedores de cuotas.
El resto de entidades del SIP, Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura, tendrá que hacer lo mismo que CAM sólo en el improbable caso de que no unan fuerzas. La ley permite que en un proceso de fusión los saneamientos o actualizaciones de valor de los activos se ejecuten contra reservas, algo que también ha hecho Bankia, el banco de Caja Madrid. En el resto de casos, las entidades tienen que llevar las pérdidas contra resultados.
La caja alicantina cerró 2010 en números negros debido a que los 1.135 millones de euros de “correcciones valorativas negativas en la carteras de crédito” fueron contra reservas por un importe neto de 739,6 millones, además de otros 55,1 millones contra el fondo de reservas de los tenedores de cuotas. La entidad no hubiera obtenido ese beneficio de 244 millones si el impacto de los saneamientos hubiera sido en la cuenta de resultados.
En las cuentas anuales individuales e informe de gestión se puede leer que este tratamiento contable fue autorizado por el Banco de España el 29 de diciembre de 2010. “En las cuentas anuales individuales de la caja se ha registrado el cambio de valoración de sus activos netos a través de patrimonio”, dice el documento. Las cuentas del SIP también recogen estas variaciones, con un efecto negativo de 1.043 millones brutos por la puesta en valor de créditos (-1.326 millones) y activos no corrientes en venta (-200 millones).
Las reservas de la entidad que preside Modesto Crespo menguaron en 2010 desde 2.332 hasta 1.529 millones, mientras que el patrimonio neto descendió desde 2.837 a 2.011 millones. Los activos ponderados por riesgo están en torno a los 50.000 millones de euros, por lo que el core capital de la entidad podría situarse en el entorno del 4-5%. La entidad no ha publicado estos datos, por lo que este porcentaje es una mera aproximación.
Lo que sí ha publicado es que sus activos dudosos (aquellos créditos que se dejan de pagar más de tres meses) se dispararon un 85% en 2010 a 4.654 millones, el 9,15% de la cartera de créditos de CAM. Además, créditos valorados en 2.110 millones estarían vencidos o se habrían deteriorado “si no se hubieran renegociado sus condiciones”. En 2009, esa cifra fue de sólo 96,79 millones. El efectivo de la caja ha caído de 3.834 a 2.007 millones.
A todo ello se une una cartera de activos adjudicados, aquellos con los que la caja se ha quedado a cambio de deuda, de 1.086 millones de euros netos. CAM empezó 2010 con 1.375 millones, sumó otros 673 millones a largo del ejercicio, realizó traspasos por 315 millones, dio de baja 208 millones, dotó 228 millones y asumió una corrección valorativa por la integración en Banco Base de 280 millones, también contra reservas (182 millones netos contra reservas y otros 13,6 millones contra el fondo de reservas de cuotapartícipes).
Visión política
La Generalitat Valenciana dijo ayer que "ha respetado y respetará" las decisiones adoptadas por los órganos de gobierno de Caja Mediterráneo (CAM) y se mostró convencida de que desde la entidad "se están buscando las alternativas viables oportunas para cumplir con el reforzamiento del sistema financiero". En el sector financiero se da por hecho que si la CAM pide la ayuda del Estado, éste se convertirá holgadamente en el primer accionista de la entidad, por lo que es "lógico" que el Banco de España esté buscando fórmulas para facilitar la posible salida del FROB del accionariado de la CAM.
Es ahí donde se estarían intensificando las negociaciones informales entre el supervisor y la gran banca -Santander, BBVA, La Caixa, Banco Popular y Banco Sabadell- a la que ya se le habría ofrecido las principales cifras de la CAM. Fuentes próximas a estas entidades añaden que en ningún caso estas conversaciones quieren decir que tengan un "cuaderno de ventas" de la entidad, sino que el supervisor estaría sondeando el interés de los principales bancos españoles por adquirir la CAM.
La disposición de las entidades aportaría una solución a la caja alicantina o garantizaría, llegado el caso, el éxito de una subasta para que el Estado salga de su accionariado. De los grandes bancos, el Santander, siempre según las mismas fuentes financieras, sería el que tendría mayor interés por hacerse con la CAM para aumentar su presencia en la Comunidad Valenciana. Sin embargo, la clave es si el Santander, siendo una entidad cotizada (que puede sufrir el castigo de sus accionistas) estaría dispuesta a comprar la CAM sin exigir un esquema de protección de activos (EPA) en el que el Estado se hiciera cargo de posibles pérdidas.
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