El alcalde de Getafe, Pedro Castro, ha pedido este miércoles por escrito al consejero de Transportes, Manuel Lamela, que convoque una reunión urgente con todas las partes implicadas para dar una solución definitiva al problema de las vibraciones en viviendas que origina el paso del tren.
Esta era una de las peticiones de los vecinos afectados por las vibraciones, que el pasado martes se concentraron a las puertas del Ayuntamiento, y una comisión fue recibida por el alcalde aceptando sus reivindicaciones.
El problema de las vibraciones se remonta al año 2000, cuando fueron soterradas las vías del tren a su paso por Getafe y afecta, según la comisión vecinal, a unas 10.000 personas que viven en las calles Ferrocarril, paseo de la Estación y otras zonas próximas a las vías del tren.
En esta reunión con Lamela estarían representantes de RENFE, ADIF, Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de Getafe, y los propios vecinos, a la vez que se ha pedido a la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, "que lidere este proceso, para poner fin a las vibraciones", ha dicho hoy el alcalde en el pleno municipal.
Entre las nuevas medidas que se adoptarán, mientras llega la solución definitiva, figuran el mantenimiento permanente de las vías del tren, la colocación de láminas de neopreno más elásticas, y reducir la velocidad de los trenes a su paso por el túnel.
El regidor ha anunciado en el pleno que también se ha enviado una carta al Director General de RENFE de cercanías. El pleno aprobó por unanimidad solicitar a la Comunidad de Madrid exigir a la empresa constructora del soterramiento de la línea C-4 (Madrid-Parla) la responsabilidad por los problemas de las vibraciones que existen actualmente.
Lamela señala a ADIF como responsable
El consejero de Transportes e Infraestructuras, Manuel Lamela, manifestó este miércoles, por su parte, el apoyo a las reivindicaciones de los vecinos de Getafe que se quejan de las vibraciones que el tren produce al paso por sus viviendas, si bien advirtió que la competencia sobre la infraestructura causante de estas molestias es de ADIF y RENFE, dependientes del Ministerio de Fomento.
Por ello, explicó que remitirá a dichos organismos estatales la carta que el alcalde del municipio, Pedro Castro, le ha remitido solicitando al Gobierno regional que exija a la empresa constructora del enterramiento de la vía del tren a su paso por Getafe que asuma su responsabilidad por vicios ocultos y haga los trabajos pertinentes para solucionar el problema.
En todo caso, Lamela se mostró dispuesto a reclamar también la reducción de la velocidad de los trenes a su paso por la C-4 entre las estaciones de 'Getafe Centro' y 'Las Margaritas', y a exigir al Ministerio de Fomento la adopción de "medidas oportunas para solucionar los problemas de ruidos y vibraciones en el municipio".
El titular de Transportes e Infraestructuras del Gobierno de Esperanza Aguirre aseguró que la Comunidad de Madrid "instaló en el año 2000, en la zona de vías sobre la que se situaban diferentes edificios, tacos flexibles que asimilaban los ruidos y vibraciones" y agregó que "la propia RENFE recepcionó la obra tras comprobar que no existía ningún tipo de problemas".
Asimismo, advirtió que RENFE "se comprometió a un mantenimiento de los nuevos tacos flexibles, una conservación que no se ha producido en los últimos cinco años".
Explicaciones a Fomento
Lamela señaló que, después, "el crecimiento urbanístico de la zona sobre la vía, que tenía los correspondientes permisos municipales, hizo que el paso de trenes afectase a las nuevas viviendas construidas encima, por lo que ADIF decidió extender la colocación de tacos al resto de vía soterrada".
"Es este organismo dependiente de Fomento quien ha realizado la ejecución de la obra, cofinanciada por la Comunidad de Madrid dentro de su interés por colaborar para obtener el máximo beneficio de los vecinos", insistió.
Estudio de ruidos
En este sentido, Lamela aseguró que el Gobierno regional "exigirá una explicación a Fomento sobre el proyecto realizado y apoyará cualquier estudio de ruidos, dentro de su política de vigilar que las actuaciones que se financien se realicen con las máximas garantías, independientemente de que su ejecución las lleve a cabo otra Administración", como es en este caso ADIF.