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Una mujer lleva dos años en prisión, sin juicio, tras haber sido secuestrada por el Estado Islámico
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(Foto: EP)

Una mujer lleva dos años en prisión, sin juicio, tras haber sido secuestrada por el Estado Islámico

miércoles 14 de septiembre de 2016, 11:55h

Bassema Darwish, una mujer yazidí de 34 años y madre de 3 hijos, lleva dos años detenida bajo custodia del Gobierno Regional del Kurdistán. Pese a que lleva casi dos años recluida no ha sido juzgada por la acusación de complicidad con el Estado Islámico. Darwish fue secuestrada por esta organización terrorista, y el día en que fue liberada, murieron tres miembros de las fuerzas armadas de Kurdistán en la casa donde se encontraba cautiva. Amnistía Internacional ha calificado de “vergonzosa y arbitraria” la detención de esta yazidí e insta al Gobierno Regional del Kurdistán a poner fin a su reclusión.

“Las mujeres yazidíes secuestradas por el Estado Islámico han sufrido abusos realmente terribles, entre ellos violación y esclavitud sexual. En el caso de Bassema Darwish, la liberación del cautiverio del Estado Islámico no fue el final de sus malos tratos. En vez de tenerla detenida desde hace casi dos años, vulnerando sus derechos, las autoridades deben garantizar que recibe asistencia médica y psicosocial, así como terapia, para ayudarla a superar su terrible experiencia en cautividad”, ha afirmado Philip Luther, director del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

“Tenerla recluida indefinidamente sin juicio, sin brindarle siquiera una verdadera oportunidad de impugnar la legalidad de su detención, es cruel e ilegítimo. Las autoridades deben acusarla formalmente de un delito común reconocible o ponerla en libertad de inmediato".

Según Amnistía Internacional, familiares, activistas y funcionarios sostienen que Bassema Darwish fue secuestrada por combatientes del Estado Islámico, junto con su esposo y otros 33 familiares, el 3 de agosto de 2014, cuando intentaban huir de la ciudad de Sinjar. En ese momento estaba embarazada. Las personas secuestradas fueron trasladadas inicialmente a Tal Afar, donde las mujeres y los menores, incluida Bassema Darwish, fueron separados de los hombres. Sigue sin conocerse la suerte de 31 de sus familiares. Ella está detenida actualmente en la prisión de mujeres y menores de Erbil, y dio a luz a su hija Nour Hussein mientras estaba bajo custodia.

El Estado Islámico ha cometido crímenes sistemáticos previstos por el derecho internacional, incluidos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Mujeres y niñas yazidíes han sido retenidas como esclavas sexuales, violadas, asesinadas o torturadas. A algunas las han obligado a presenciar cómo mataban a sus familiares varones, las han separado de sus hijos o las han obligado a convertirse al islam.

“Es vergonzoso que el Gobierno Regional del Kurdistán, que ha condenado sistemáticamente las atrocidades del Estado Islámico contra la comunidad yazidí, tenga recluida a una superviviente de estos abusos por cargos de terrorismo y le niegue sus derechos legales básicos”, ha manifestado Philip Luther.

El jefe de investigaciones de la Dirección Antiterrorista, que se reunió con Amnistía Internacional en agosto de 2016, dijo que cuando los miembros de las fuerzas armadas kurdas llegaron al lugar donde Bassema Darwish estaba cautiva en Zummar, ella los engañó diciendo que la casa estaba vacía. El funcionario agregó que combatientes del Estado Islámico que estaban escondidos en el interior mataron a tres miembros de las fuerzas armadas cuando entraron en la casa.

Afirmó que Bassema Darwish se había “radicalizado”, que había engañado deliberadamente a las fuerzas armadas, y que era responsable de las muertes. Sostuvo que está recluida en virtud de la legislación antiterrorista y que se ha remitido su caso a un tribunal, pero no se ha fijado aún la fecha de la vista.
Familiares de Bassema Darwish dijeron a Amnistía Internacional que compareció en agosto ante un tribunal al menos una vez sin abogado y que la obligaron a firmar cuatro documentos escritos en kurdo sin comprender su contenido.

La Dirección Antiterrorista denegó la petición de Amnistía Internacional de ver a Bassema Darwish en la cárcel durante un viaje a la región del Kurdistán de Irak en agosto. También se negó el acceso a los abogados que intentaron visitarla en la prisión. Amy Beam, fundadora de la ONG humanitaria Amy, Azadi y Jiyan, dijo a Amnistía Internacional que había recibido amenazas de la Asayish (agencia de seguridad del Gobierno Regional del Kurdistán) por sus esfuerzos para conseguir la liberación de Bassema Darwish.

Amnistía Internacional ha planteado infructuosamente el caso de Bassema Darwish a las autoridades en múltiples ocasiones, la última de ellas en una carta al presidente del Gobierno Regional del Kurdistán, Masoud Barzani, el 26 de agosto.

“Debe permitirse el acceso sin trabas de Bassema Darwish a sus familiares y abogados y a observadores internacionales independientes. Debe respetarse su derecho a un juicio justo, lo que incluye el derecho a cuestionar la legalidad de su detención, a ser informada de los cargos en su contra en una lengua que entienda, y a una defensa legal adecuada”, ha afirmado Philip Luther.

Amnistía Internacional insta al Gobierno Regional del Kurdistán a que ponga en libertad a Bassema Darwish hasta que un tribunal civil ordinario dictamine sobre los fundamentos de cualquier acusación en su contra, teniendo en cuenta sus antecedentes, su vulnerabilidad y sus responsabilidades en relación con el cuidado de sus hijos.

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