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David Sassoli, el Presidente del Parlamento Europeo que se entregó a los ciudadanos
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(Foto: European Union EP)

David Sassoli, el Presidente del Parlamento Europeo que se entregó a los ciudadanos

martes 11 de enero de 2022, 19:23h

El Presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, ha fallecido esta noche, 11 de enero, a la 1:15 horas de la mañana por una infección de legionela, en la ciudad italiana de Aviano. Se encontraba hospitalizado desde hacía unos días por una afección que arrastraba en su sistema inmunitario, débil desde hacía meses, como consecuencias de una fuerte neumonía. Sassoli ha sido un luchador incansable por la causa europea y debemos agradecerle enormemente el trabajo que ha desplegado a lo largo de estos dos años y medio que ha durado su mandato y que estaba a punto de expirar.

Comenzó su Presidencia, en julio de 2019, con un alegato en favor de volver al espíritu de los Padres fundadores. En su discurso de toma de posesión nos recordaría que “necesitamos redescubrir el enfoque pionero de los padres fundadores, el espíritu de Ventotene, el espíritu de aquellos que encontraron la manera de dejar de lado las enemistades de la guerra y sanar las heridas causadas por el nacionalismo y que nos ofrecieron un proyecto para Europa orientado a la igualdad, la paz, la democracia, los derechos humanos y el desarrollo”. De una manera muy acertada dijo que la Unión Europea no era un accidente de la historia, sino “los hijos y nietos de quienes encontraron el antídoto a la enfermedad del nacionalismo que envenenó nuestra historia”.

Fiel defensor de la integración europea, desde que comenzó su carrera en el Parlamento en la legislatura de 2009, en el seno del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, de la mano de la socialdemocracia italiana. El año pasado en el discurso de apertura de la Conferencia sobre el futuro de Europa, dijo, muy claramente, que Europa debía reorientar sus prioridades “es nuestra responsabilidad poner a los ciudadanos en el centro de su proyecto europeo, y cuanto más avancemos en la integración, en esta solidaridad entre Estados, más importante será que los ciudadanos europeos estén y se sientan comprometidos con este proyecto”.

Apeló a la fraternidad y a la concordia “superemos nuestras diferencias y trabajemos juntos, respetando nuestra diversidad, para sentar las bases de un nuevo contrato social, democrático y europeo. Hagamos una Europa más fuerte, más resistente, más democrática y más unida.” Al mismo tiempo ha referido en múltiples ocasiones su compromiso con la juventud: “hemos pedido y seguiremos pidiendo a los Estados miembros que movilicen todos los fondos necesarios para apoyar el empleo, la educación, la movilidad y el deporte de los jóvenes. Los fondos europeos son importantes porque están dirigidos a estas políticas. No nos rendiremos.”

Pero si en algo debemos a recordar de David Sassoli es su atrevimiento, su claridad, su falta de circunloquios, para mandar poderosos mensajes a los líderes europeos y a la sociedad en las últimas intervenciones efectuadas al final de su mandato, poco antes de fallecer.

En alusiones al cambio climático, destacaba en la Cumbre de Presidentes de la Asamblea Parlamentaria de la Unión por el Mediterráneo, celebrada en Bruselas el 3 de diciembre de 2021, que: “el cambio climático es un reto fundamental al que todos están llamados a hacer frente y en donde la magnitud del desafío actual no tiene precedentes… las fronteras ya no importan porque nadie está a salvo de estos fenómenos, y la colaboración entre los países… es una necesidad urgente para todos. Desafíos como éste sólo pueden superarse trabajando juntos y adoptando políticas comunes de gran alcance. Ya no es justificable que uno u otro de los países… se quede solo en la gestión de estos retos. Esto no solo es moralmente inaceptable, sino también peligroso y extremadamente costoso a largo plazo.”

En el último Consejo Europeo, celebrado el 16 de diciembre de 2021, destacó a los Jefes de Estado y de Gobierno que la Unión Europea tenía que cumplir con un tríptico ambicioso, Europa tenía que: innovar, proteger e impulsar.

Según, Sassoli es necesario innovar: “en todos los sectores, así como un sentimiento renovado de creatividad, para nuestras instituciones, para nuestras políticas, para nuestras formas de actuar e incluso para nuestros estilos de vida, ya que esto es lo que requiere la transición ecológica”. Es menester proteger a los europeos estando “mejor preparados para responder a todas las crisis del futuro, ya sean medioambientales, económicas, diplomáticas o militares” y es singularmente importante contagiar la integración europea del mundo, siendo un verdadero referente porque: “debemos anhelar fervientemente que este modelo de democracia, de libertad y de prosperidad se expanda, que sea atractivo, que haga soñar no solamente a nuestros propios conciudadanos europeos, sino también a otras personas más allá de nuestras fronteras”.

Sassoli fue un incansable defensor de la Unión hasta el final, pero de una Unión útil que mantenga su posición y sus promesas y esté siempre al servicio de todos los ciudadanos europeos “debemos demostrar que es capaz de tener éxito, capaz de ser eficaz en sus políticas públicas, capaz de ofrecer resultados sólidos gracias a una férrea determinación”.

Recogemos su último deseo expresado en aquel Consejo Europeo de 16 de diciembre: “espero que el próximo 9 de mayo, Día de Europa, participemos en una manifestación común, fuerte y unitaria, que dé fe de nuestro compromiso común para con el proyecto europeo y los valores y la civilización que este transmite”. Europa, como bien decía Sassoli, no está solo en las manos de los Jefes de Estado y de Gobierno, sino en sus pueblos, en su sociedad civil a la que apelamos, para que tome las riendas de la construcción europea y la estreche más, fortaleciendo de propuestas la Conferencia sobre el Futuro de Europa e involucrándose en su construcción. Ojalá tratemos de hacer desde sus pensamientos y desde su recuerdo una Europa más unida.

Rogelio Pérez Bustamante & Julio Guinea

Rogelio Pérez Bustamante es Catedrático Jean Monnet; Julio Guinea Bonillo es Profesor en la Universidad Rey Juan Carlos

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