Las muertes violentas
lunes 11 de febrero de 2008, 11:16h
Pese a que el señor Mesquida, director general de la Policía y de la Guardia Civil, se manifestaba optimista el fin de semana, dando el dato de que los asesinatos en Madrid han pasado de 93 a 56 en los últimos cuatro años, la realidad que vivimos en las últimas semanas no se corresponde con ese estado de euforia y triunfalismo del doble director general o director para todo, porque en lo que va de año, es decir, en menos de mes y medio, ya se han registrado once muertes violentas en Madrid, eso sin contar algunas cuyas circunstancias todavía no se han esclarecido y no se puede determinar fueron accidentales o por violencia. Pero el dato incuestionable es que en lo que va de año ya se han producido 11 muertes violentas, y eso es romper al alza la estadística, empezar muy mal el nuevo periodo contable de criminalidad correspondiente a 2008.
Este fin de semana, coincidiendo con el triunfalismo del señor Mesquida, se han producido otros dos asesinatos: uno, el de un joven tiroteado en la calle de Santa Engracia; el otro, en San Blas, cuando una mujer china, que regentaba un comercio, moría acribillada a balazos por dos encapuchados que entraron a atracar en su establecimiento. Dos muertes violentas en menos de 24 horas, coincidiendo con las declaraciones del señor Mesquida sobre el descenso de la criminalidad en los últimos cuatro años.
El estado de la violencia cabalga por nuestras calles y algunos no se quieren enterar, aprovechan una estadística de cuatro años y se quedan tan panchos. Cuando el gobierno de Esperanza Aguirre pide 3.000 policías más y 1.000 guardias civiles, no es por gusto, por pintar las calles de uniforme, sino porque, desgraciadamente, la realidad, las circunstancias, el estado de la inseguridad, así lo demanda. Las cosas son así. Qué le vamos a hacer si la realidad es contundente y violenta.