Protestas sin sentido. Diferentes instituciones y gremios de Cusco iniciaron el denominado 'paro seco' de 48 horas, en demanda de la derogatoria de las leyes de promoción turística que, luego de ser modificados por la Comisión Permanente del Congreso, no son de aplicación obligatoria. En buen cristiano, protestan por las puras.
Según diferentes reportes provenientes de la ciudad imperial, la paralización se siente con fuerza en la ciudad, pues los negocios, mercados e instituciones públicas no han abierto sus puertas y no hay transporte público ni taxis.
La población ha salido a las calles y los manifestantes han bloqueado las vías de ingreso y salida de la ciudad hacia los departamentos de Arequipa y Puno con piedras y quema de llantas. Además, los vuelos se suspendieron hasta mañana en la noche.
Por medidas de seguridad, representantes de Córpac procedieron a ordenar el cierre del aeropuerto Alejandro Velasco Astete, ante la llegada masiva de manifestantes que amenazaban con tomar las instalaciones y frustrar la llegada y salida de los vuelos.
Según se informó, solo seis de las 20 aeronaves que debían aterrizar en la Ciudad Imperial a lo largo de la mañana lograron su cometido. Se espera que la situación se normalice en horas de la tarde.
Cabe mencionar que la empresa concesionaria de trenes hacia Machu Picchu, la británica Perú Rail, decidió suspender los viajes al complejo arqueológico en resguardo de los turistas.
Sin motivos para protestar
Respecto a la medida de fuerza de la región, el coordinador de la Asamblea Regional y secretario general de la Federación Departamental de Trabajadores del Cusco, Efraín Yépez, aseguró que no van a detenerse hasta lograr la derogatoria de las leyes de promoción a la concesión de bienes culturales.
"Estamos asistiendo a la desatención del Gobierno. Esta ley no tiene sustentos, tiene vacíos. Nosotros continuamos con la medida de fuerza. (...) Nosotros simplemente recogemos el sentimiento del pueblo cusqueño", aseveró el dirigente en RPP.