"Las escuelas no tienen que estar habilitadas para recibir a un niño para educarse, lo que deben es tener maestros con la voluntad de enseñar", dijo Vivian de Torrijos.
“Si tenemos que ir a la calle, iremos”, ripostó Mario Almanza, secretario de la Asociación de Maestros Independientes (AMIA), quien sostiene que miles de niños discapacitados sufren en los salones de clases, pues estos no cuentan con el material especial que requiere ese tipo de estudiante, ni hay maestros capacitados para atender las demandas de la discapacidad.
La Primera Dama es la promotora, desde hace unos 3 años, de la inclusión de los niños discapacitados en los salones normales, donde se debe ahora dictar clases a ambos tipos de estudiantes. Dijo, al ser abordada por la prensa, que el programa ha demostrado que no es tan importante que las escuelas no tengan rampas especiales o material didáctico adecuado, cuando en los maestros existe la voluntad de enseñar.
El número de estudiantes con necesidades de atención especial asciende aproximadamente a 9 mil, y según Almanza se atenta contra los derechos humanos de estos estudiantes al no atenderlos como debe ser. Los maestros agrupados en la AMIA dijeron estar en alerta, y no aceptarán a los niños discapacitados en sus aulas hasta tanto no se resuelvan las necesidades especiales de infraestructura y de material didáctico adecuado al tipo de aprendizaje de estos estudiantes.