Barack Obama aspirante demócrata a la presidencia de EE.UU. consiguió este martes el respaldo de la senadora por Minnesota Amy Klobuchar, que llega tras el espaldarazo recibido el viernes del senador por Pensilvania Bob Casey.
Además, el diario financiero The Wall Street Journal adelantó en su edición de este martes, que los siete legisladores demócratas de Carolina del Norte prevén apoyar la campaña de Obama en grupo antes de las elecciones primarias en el estado del 6 de mayo.
La impresión de que la lucha entre Obama y su rival Hillary Clinton se está volviendo demasiado tóxica y amenaza las posibilidades de una victoria demócrata en noviembre explica, según el Journal, el que cada vez sean más los legisladores que divulgan sus preferencias.
Los senadores y miembros de la Cámara de Representantes forman parte del selecto club de 800 "superdelegados", que incluye a otros funcionarios del partido, y quienes probablemente tendrán que decidir quién es el candidato presidencial.
Para alzarse con la victoria, son necesarios 2.024 delegados, elegidos por votación popular en el proceso de primarias que arrancó en enero y concluye en junio.
El problema es que ni Obama ni Hillary ha conseguido los delegados suficientes y dado el sistema de reparto proporcional en las primarias demócratas resulta casi matemáticamente imposible que ninguno obtenga la cifra mágica.
Obama tiene 1.625 delegados, frente a los 1.486 de Clinton, según el último recuento de la cadena CNN, y todo apunta a que el senador finalizará las primarias con más delegados y mayor respaldo popular.
Ante esa tesitura, cada vez son más las voces que piden la retirada de Hillary, aunque la senadora por Nueva York dejó claro que no tirará la toalla.
Además, este martes la ex primera dama culpó al senador afroamericano y a sus aliados de tratar de impedir que la gente vote.
"Muchos partidarios de Obama quieren poner fin a la campaña porque no quieren que la gente siga votando", dijo en declaraciones a una emisora de Montana afiliada a la cadena de televisión CBS. "Eso es lo contrario de lo que yo creo. Queremos que la gente vote. Quiero que la gente de Montana vote", dijo en referencia a las elecciones primarias en el estado el próximo 3 de junio.