www.diariocritico.com

golpe de Estado en Turquía

El intento de golpe de Estado que tuvo lugar en verano de 2016 en Turquía sigue haciendo estragos en un país que ha restringido, aún más, los derechos y libertades fundamentales. Entre las víctimas de la represión destacan los profesionales de la comunicación, y es que más de 120 periodistas han sido encarcelados desde el intento de golpe de Estado, según denuncia Amnistía Internacional (AI) con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa.

El Consejo General de la Abogacía Española ha pedido al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que revoque o suspenda el acuerdo que firmó con Turquía sobre refugiados, ya que, en su opinión, no es un "país seguro" tras el intento fallido de golpe de Estado del pasado 15 de julio.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se ha visto obligado a responder a las acusaciones, algunas en voz alta, que implican a EEUU en el fallido golpe de Estado contra el Gobierno de Erdogan. El principal sospechoso de la asonada militar es el clérigo turco exiliado en Nueva York, Fetullah Gülen, por lo que nadie entiende que los servicios secretos de Obama no estuvieran al tanto de una operación de tal envergadura como la que le atribuyen desde Ankara, donde ya se han iniciado los preparativos para solicitar la extradición. Sólo caben dos explicaciones si realmente Gülen es el instigador de la rebelión: incompetencia o… alguien miró hacia otro lado. La tardanza de la Casa Blanca este viernes en dar su apoyo al presidente de un país aliado no pasó desapercibida.

La tardanza de los aliados de Turquía en apoyar al Gobierno de Erdogan ante la sublevación militar -nadie abrió la boca hasta que lo hizo Obama y, minutos después, Angela Merkel- no ha pasado en absoluto desapercibida, pero las suspicacias se han disparado ante la ‘paradoja’ de que EEUU apoye al presidente turco y, al mismo tiempo, de cobijo al presunto instigador de la asonada. El clérigo Fetulá Gulen, al que incluso se le acusa en su país de haber creado un auténtico estado paralelo. El aludido lo niega, por supuesto.

“El personal del contingente en Adana sigue "sin novedad". Tranquilidad y calma absoluta en acuartelamiento”. El Estado Mayor de la Defensa ha tranquilizado a través de su cuenta de Twitter a las familias de los 150 militares españoles desplegados en Adana, a 500 kilómetros al sur de Ankara, donde se ubica una de las mayores bases aéreas de la OTAN y de EEUU, Incirlik, incomunicada y sin suministro eléctrico por orden del Gobierno de Erdogan, según fuentes oficiales. La información procedente de Turquía es aún confusa mientras se apagan los ‘rescoldos’ del fallido golpe de Estado que comenzó hace ya casi 24 horas. Nuestras tropas participan desde hace tres años en una misión de carácter defensivo exclusivamente con una batería de misiles Patriot.

> Ergodan continúa con las purgas y los arrestos masivos

La Unión Europea ha exigido este lunes al Gobierno de Recep Tayyip Erdogan que respete el Estado de Derecho y no utilice el golpe de Estado fallido en el país para dar pasos atrás en materia de democracia tras dejar claro que el bloque condena el intento de golpe militar y cerrar filas con las instituciones democráticamente elegidas. En tal sentido Alemania advierte que recuperar la pena de muerte supondría una paralización del proceso de adhesión a la UE.

> El ministro de Exteriores galo pone en duda que Turquía sea un socio fiable en la lucha contra Estado Islámico

El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Marc Ayrault, ha advertido al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que el fracaso del golpe de Estado en Turquía no le confiere un cheque en blanco para saltarse los principios democráticos, y ha cuestionado además si el país es un socio verdaderamente fiable en la lucha contra Estado Islámico. Mientras, EEUU se ha visto obligado a desmentir oficialmente al Gobierno turco su implicación en el intento de derrocarlo.

El ministro de Justicia de Turquía, Bekir Bozdag, ha informado este domingo de que más de 6.000 personas han sido detenidas por su supuesta relación con el golpe de Estado fallido de la madrugada del viernes al sábado, según declaraciones recogidas por la cadena turca NTV Haber. "El proceso judicial va a continuar", ha declarado el ministro, antes de avisar de que el número de detenciones aumentará en las próximas horas.