En vísperas de la primera grán huelga nacional convocada por los sindicatos para oponerse a la reforma sobre " los regímenes especiales de jubilación" anunciada por el gobierno de Nicolas Sarkozy, -perdon, por el gobierno de Francois Fillon, bajo la presidencia de Sarkozy, al que aqui todos apodan el "omnipresente" pues nunca antes en esta quinta república un primer ministro habia estado tan ocultado por el jefe del Estado- otra informacion ha salido al aire en la últimas horas : el presunto e inminente divorcio entre el Presidente y su esposa Cecilia.
Aunque la prensa francesa tiene la reputación de no meterse en la vida privada de los políticos, desde que el finado Francois Mitterrand descubrió al publico su doble vida sentimental y familiar muchas cosas han cambiado de este lado de los Pirineos. La ausencia de la « primera dama » de Francia en los desplazamientos del jefe del estado desde el pasado mes de julio ha alimentado los rumores y la curiosidad de los medios informativos. Si bien no es oficial, el semanario le Nouvel observateur da en su ultima edición la noticia de la separación de Nicolas y Cecília, consumada al parecer ante un juez de instrucción matrimonial.
Mientras resuelve sus problemas domesticos el presidente Sarkozy se enfrenta este jueves en todo caso a la primera huelga importante de su mandato. Después del test ADN que ha levantado contra él una variopinta oposición en las ultimas semanas sobre la cuestión de la inmigración, ahora se prepara Sarkozy a un test no genético sino social. ¿Conseguirán los sindicatos una movilización análoga a la que hace doce años derrotó esta misma reforma propuesta por el entonces primer ministro Alain Juppé y que paralizó Francia en 1995? ¿O bien Sarkozy logrará pasar ahí donde sus predecesores fracasaron?
Los sondeos de opinion intentan darnos la respuesta en esta sociedad francesa transformada cada vez mas en verdadera "sondeocracia". Pero los profetas de la opinión no nos sacan de dudas : 54% de franceses apoyan la huelga según una encuesta que publica el diario « L'Humanité »(comunista), mientras otra encuesta que publica "Le Figaro"(derecha conservadora) asegura que 55% de los consultados consideran injustificada la movilización sindical. Pues bien… a buen entendedor, pocas palabras bastan.