www.diariocritico.com

Un niño nada durante 4 horas para salvar a su madre y hermanos tras quedar a la deriva en Australia

Joanne Appelbee con Austin y otro de sus hijos
Ampliar
Joanne Appelbee con Austin y otro de sus hijos
miércoles 04 de febrero de 2026, 19:21h

Una familia ha sido rescatada después de pasar 10 horas atrapados en medio del mar en Australia. Joanne Appelbee y sus 3 hijos estaban pasando la mañana en un kayak, practicando pádel surf en la playa de Quindalup cuando la corriente los llevó mar adentro. Después de volcar el kayak y quedar a la deriva, la madre tomó una decisión desesperada: mandar a su hijo mayor, Austin, de 13 años, a buscar ayuda. "Sabía que él era el más fuerte y que podría hacerlo. Yo nunca me habría ido porque no habría dejado a los niños en el mar, así que tuve que enviar a alguien", ha dicho Joanne.

Una lucha de 4 horas en mar abierto

Austin empezó tratando de remolcar el kayak, pero la embarcación se llenaba de agua y lo arrastraba mar adentro. Ante el peligro, decidió dejar el kayak y quitarse el chaleco salvavidas para nadar con mayor libertad contra las olas.

El joven confiesa que pasó mucho miedo: "Pensé que había visto algo en el agua y estaba muy asustado". Para intentar mantener la calma durante las 4 horas que duró su travesía, el menor usó una estrategia mental: "Trataba de poner las cosas más felices en mi cabeza y de no pensar en las cosas malas que pudieran distraerme". Austin admite que, mientras nadaba, se repetía una frase constantemente: "Solo sigue nadando, solo sigue nadando".

El rescate a 14 kilómetros de la costa

Después de llegar a la playa y correr dos kilómetros para encontrar un teléfono, Austin pudo llamar a emergencias: "Dije: 'Necesito helicópteros, necesito aviones, necesito barcos, mi familia está en el mar'". Gracias a su aviso, los equipos de rescate encontraron a su madre y hermanos 8 horas después a 14 kilómetros de tierra firme.

Joanne recuerda que trataron de mantener el ánimo cantando y bromeando, hasta que comenzó a anochecer y el miedo la invadió: "Mi temor era que Austin no lo hubiera logrado y que ya nadie viniera a salvarnos". Solo 5 minutos antes de ser avistados por el barco de rescate, una ola gigante volcó su tabla y separó a la madre de sus hijos en la oscuridad. Joanne cuenta la angustia que pasó mientras gritaba a sus hijos en el agua y solo oía a la pequeña Grace hasta que, al final, pudo oír la voz de Beau cuando aparecieron los barcos de rescate.

Después del operativo, Austin se despertó en el hospital con un profundo sentimiento de culpa, creyendo que no había sido lo suficientemente rápido para salvarlos. Sin embargo, la noticia de que todos estaban vivos acabó con su pesadilla.

En estos momentos, el joven camina con muletas debido a que sus piernas no soportan su propio peso después de un esfuerzo físico que los médicos comparan con correr dos maratones seguidos. La madre, muy conmovida por lo sucedido, finalizó diciendo "tengo a mis 3 bebés conmigo. Todos sobrevivieron. Eso era lo único que importaba".

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios