El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado, después de atacar Venezuela y capturar a su presidente, Nicolás Maduro, que iba a poner al país latinoamericano bajo control estadounidense, sembrando varias dudas sobre la sucesión en el Palacio de Miraflores.
Pero puede que los más sorprendidos por la intervención de Trump fueran los opositores venezolanos y, en particular, su líder, María Corina Machado. Y es que, el republicano, en una conferencia de prensa desde Mar-a-Lago, desestimó a Machado como potencial líder de la transición, a la vez que dejó caer que sus funcionarios están trabajando con la vicepresidenta Delcy Rodríguez, de la que tuvo palabras conciliadoras. Aun así, la número dos del gobierno venezolano solicitó la liberación del mandatario detenido.
En su conferencia de prensa, donde le acompañaban el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, además de otros funcionarios, Donald Trump no quiso dar respuestas específicas a las reiteradas preguntas sobre cómo Estados Unidos iba a tomar el control y gobernar Venezuela.
"Las personas que me respaldan", como Rubio y Hegseth, iban a supervisar el país, dijo Trump. También se mostró dispuesto a mandar fuerzas estadounidenses a Venezuela. "No tememos a las tropas sobre el terreno", dijo.
La destitución de Maduro después de 12 años de liderazgo autoritario podría suponer un problemático vacío de poder en el país, que limita con Colombia, Brasil, Guyana y el Caribe.
Donald Trump y su desplante a María Corina Machado
En su conferencia de prensa desde Florida, Trump dejó dudas sobre con quién planeaba cooperar Estados Unidos en Venezuela; pero se mostró contrario a trabajar con la líder opositora María Corina Machado, que parecía la opción más clara a Maduro.
Trump manifestó que Estados Unidos no ha tenido contactos con la Premio Nobel de la Paz de este año y afirmó que para sería "muy difícil" que gobernase en la situación actual ya que "no cuenta con el apoyo ni el respeto necesario dentro del país".
El comentario de Trump ha cabreado a algunos partidarios de Machado, quien ha mostrado siempre su respaldo a las acciones estadounidenses para combatir el presunto narcotráfico y también dedicó su Premio Nobel a Trump, quien dejó bien claro que quería ganarlo, y al pueblo venezolano.
Machado se impuso en las primarias opositoras hacia las elecciones del 28 de julio de 2024, con una victoria clarísima con más del 90% de los votos.
Pero, tras ser vetada por una cuestionada inhabilitación política, decidió ceder su candidatura presidencial al diplomático Edmundo González Urrutia, postulado a última hora. De todos modos, fue la clara imagen de esa campaña.
Varias horas después de los ataques estadounidenses y la captura de Maduro, la líder opositora hizo un llamamiento a los venezolanos para que estuvieran vigilantes hasta que se "concrete la transición" en Venezuela y afirmó que Edmundo González Urrutia "debe asumir de inmediato" el poder en el país. Pero esto fue antes de las declaraciones de Trump, sobre las que Machado todavía no se ha pronunciado.
Hay que recordar que miembros del equipo de Machado ayudaron a la administración Trump a formar una postura agresiva contra el gobierno venezolano, a pesar de las preocupaciones sobre las repercusiones de las políticas de Trump sobre los inmigrantes venezolanos que están viviendo en Estados Unidos.
Pedro Burelli, ex miembro de la junta directiva de la petrolera estatal PDVSA, aseguró en la red social X que Machado "es la política más respetada del país". "Venezuela está en quiebra y necesitada, pero no está dispuesta a rendirse ante caprichos absurdos", comentó.
Delcy Rodríguez, ¿la apuesta de Trump para la transición?
En la histórica conferencia de prensa de este sábado, Trump no aclaró quién iba a ser su interlocutor en Caracas: "Nadie va a tomar el poder. Tienen un vicepresidente (Delcy Rodríguez) que ha sido elegida por Maduro y ahora mismo ella es la vicepresidenta y supongo que es ahora la presidenta".
"Marco (Rubio) está trabajando directamente (con Delcy Rodríguez). Acaba de tener una conversación con ella y ella está esencialmente dispuesta a hacer lo que consideramos necesario para hacer Venezuela grande de nuevo", afirmó Trump.
"Vamos a gobernar Venezuela; vamos a rescatarla. Es un país muerto", siguió diciendo Trump, quien advirtió que iban a poner "Venezuela en esteroides".
Posteriormente, en una entrevista con el 'New York Post', el presidente estadounidense concluyó que su país no iba a desplegar tropas en Venezuela ni a realizar nuevos ataques si la vicepresidenta Delcy Rodríguez "hace lo que queremos".
Más tarde, la con toda probabilidad sucesora de Maduro, salió en la televisión venezolana el sábado por la tarde junto con otros altos funcionarios para denunciar la detención de Maduro, a la que llamó secuestro.
Pero, aun así, muchos analistas políticos vieron en las declaraciones de Trump una prueba de que la administración de EEUU ha elegido a Rodríguez como interlocutora y ha descartado a Machado.