"Este es el amanecer histórico de un nuevo Oriente Próximo", esa ha sido la frase que mejor resume el discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el Parlamento israelí (Knéset) durante más de una hora, allí ha puesto en escena el éxito de la primera fase de su plan para Gaza después de la liberación de todos los rehenes vivos en manos de Hamás.
"Israel, EE.UU. y las naciones de Oriente Medio pronto estarán más seguros", ha prometido, asegurando que "no es solo el final de una guerra, sino de una era del terror (...) nunca más y nunca olvidar los ataques del 7 de octubre", ha remarcado Trump con entusiasmo, mientras era coreado y aplaudido por los miembros de la Knéset. Eso sí, también se ha producido una protesta durante sus declaraciones, liderada por dos diputados de extrema izquierda, uno de ellos Ofer Cassif, quienes han sido desalojados de inmediato de la sala.
El mandatario, quien ha calificado su personalidad como "basada en detener las guerras", también ha mandado flores a su enviado para Oriente Medio, Steve Witkoff, y a su yerno y miembro del equipo mediador, Jared Kushner, por su "esfuerzo" para conseguir un acuerdo de alto el fuego en Gaza. "No habría paz en Oriente Próximo si no fuera por Steve", ha subrayado.
"Por fin, no solo para los israelíes, incluso para los palestinos, la pesadilla ha terminado; las fuerzas del caos que han plagado la región están derrotadas", ha señalado Trump. Luego, ha sacado a colación sus acciones en Irán y contra el autodenominado Estado islámico, además de el apoyo al Líbano para desarmar definitivamente a Hizbulá o lograr con Teherán un acuerdo para la no proliferación nuclear. "Bajo nuestro apoyo, Israel ha ganado todo lo que podía para alcanzar la paz a través de la fuerza", ha remarcado.
Con respecto al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, Trump ha dejado claro que "no es la persona más fácil para llegar a acuerdos", pero "eso es lo que le hace grande". A lo largo de las conversaciones para un alto el fuego, Netanyahu se ha mostrado siempre en contra de una tregua, incluso con un ataque a la delegación negociadora de Hamás en Doha (Catar) a principios de septiembre.
"Ya está, hemos ganado"
"Te quiero felicitar [Netanyahu] por decir: 'Ya está, hemos ganado'", ha admitido, si bien le ha dicho a su homólogo que, "ahora que no hay guerra, podrías ser un poco más amable".
Antes de su intervención, Trump ha estado reunido en Jerusalén con familiares de los rehenes liberados, con quienes ha dialogado junto con el primer ministro israelí. En el encuentro, además, han participado Witkoff y Kushner, además de la esposa de este último, e hija del presidente, Ivanka Trump. "Los rehenes han vuelto, se siente tan bien decirlo", se ha congratulado el presidente estadounidense.
El mandatario se convierte así en el cuarto presidente estadounidense que se dirige a la Knéset, después de Jimmy Carter en 1979, Bill Clinton en 1994 y George W. Bush en 2008.