J.M.M. :
La prensa ha explicado con precisión lo acontecido. Cómo una persona respetada en el mundo financiero de Wall Street creó hace años una estructura piramidal donde daba dividendos de dos dígitos habitual independientemente de las condiciones del mercado.
La crisis económica mundial ha provocado ventas masivas y con ellas se ha descubierto quién es el que tiene un negocio transparente u oculto. Al final la verdad suele salir a flote aunque con ella aparece el daño y las perdidas de inversiones.
Mi relación con los fondos OPTIMAL nació hace muchos años. Algunos de mis clientes de banca privada mantenían estos fondos en las cuentas en Suiza y Miami. Era un producto favorito para el Santander CH y lo trataban de colocar en las cuentas de los clientes de la forma que fuera.
Demasiado ímpetu por un producto
Mi primera alerta fue ese ímpetu de colocación de un producto determinado. La falta de discriminación en el proceso. Lo mismo da venderlo y colocarlo a un señor de 85 años que a una institución benéfica.Bajo el concepto de fondos estructurados fueron vendidos entre los clientes del Santander de banca privada como producto ´seguro´.
Ante mi sospecha de que algo no estaba claro, sentimiento que ha acompañado mi vida profesional en la banca española internacional, con productos, pregunté e indagué sobre el prospecto del fondo, quien era el gestor, en que productos estructurados invertía, que estructura interna creaban y por qué estaba domiciliado en un paraíso fiscal etc, etc. La respuesta fue siempre la misma: ninguna información clara.

La combinación de ansias de venta de un producto y la falta de transparencia hizo saltar mis alarmas e invité a mis clientes con cuentas en esa institución tan aparentemente firme que instruyeran la venta de esos fondos OPTIMAL. Les indiqué que siempre se puede adquirir inversiones controlables y transparentes en los mercados aceptando siempre el riesgo intrínseco de las inversiones de renta variable.
Afortunadamente muchos de mis clientes siguieron mis consejos. Otros no y fueron asegurados por oficiales bancarios que todo era seguro y que por supuesto era algo que el Santander CH recomendaba altamente.
La verdad de esta colocación de fondos y productos entre clientela de banca privada es que hay acuerdos no manifestados a los clientes entre los bancos y las empresas que crean esos productos. Las comisiones invisibles son altas. El beneficio por vender estos fondos altísimo y al final desgraciadamente el riesgo recae en el cliente, ahorrador, inversor que pone la fé en las palabras del banco que se supone sabe mas que él.
Esto que indico no es solo la técnica del Santander CH sino de prácticamente todos los bancos de banca privada en Europa incluyendo ahí los bancos suizos, los españoles y el resto.
A un banco de banca privada no le interesa comprar acciones individuales de compañías buenas para los clientes. No ganan nada en ello aunque sea lo mas aconsejable para el cliente. Hay que crear productos con opciones, derivados, estructuras complejas que pocos entienden pero si saben que las comisiones son altas y el banco esta para ganar dinero no para mantener una relación aburrida con compra de fondos indexados o acciones blue chips.
Una segunda estafa
.png)
Una cosa alarmante es que leo en la prensa que los bancos que comercializaron y crearon estos fondos para sus clientes se lavan las manos de toda responsabilidad. Ellos indican no son responsables de los fraudes de un gestor famoso. Eso es verdad, ningún banco pudo averiguar que el señor era un gran estafador pero que la gestión de carteras, el colocar fondos estructurados que no coinciden con el perfil del cliente, el venderlos, el establecer relaciones sin un
due diligence no es responsabilidad alguna es para mí una segunda estafa al cliente que ha depositado su confianza en ese banco.
Es cierto que si un cliente compra algo bajo su propia responsabilidad el banco no es responsable de nada pero cuando vendes y promocionas algo eres responsable.
Ya todo ha ocurrido y las soluciones no son fáciles, quizás no las haya. La lección que siempre entendí en mis décadas de trabajo con clientes de banca privada, se repite desgraciadamente, una vez mas. Un inversor no debe creer que las recomendaciones automáticas de una entidad financiera son las acertadas y la verdad. Cada inversor con un cierto capital debe hacer sus tareas y saber en qué invierte, saber sus posiciones y en qué consisten y no preguntando al vendedor sino buscando objetivamente información. En España conseguir información objetiva es un sueño hoy irrealizable.
Es penoso en mis viajes a España ver como los inversores se acercan a los bancos y unos oficiales simpáticos y comerciales pero que no tienen mayor conocimiento de inversiones les coloca fondos decididos por la cúpula responsable de la comercialización de productos. Como la profesión de asesor de inversores independiente no existe (perfectamente bloqueada por los grandes bancos y una CNMV ineficaz en este sentido) el ahorrador, el inversor español navega en aguas de ignorancia y el es ultimo que se entera de que aquellas inversiones maravillosas como los fondos Optimal al final era sólo una creación sin fundamento y valor alguno.
Información relacionada: