Tras una reunión de rectores de distintas universidades, todos coincidieron en que la disminución presupuestaria del 6% afectará la calidad de la educación en áreas como la investigación y de extensión.
Arocha mostró su desconcierto con la afirmación del Ejecutivo de calificar como suntuario el uso de internet en la universidad o los programas de becarios en el exterior. “Esta universidad tiene una misión: que es formar profesionales al servicio del país y si posponen todo y simplemente pagas sueldos y salarios, por demás absolutamente deficitiarios, pues por supuesto que esto es prácticamente un cierre técnico, independientemente de que nosotros como profesores, como rectores creemos en la universidad abierta, y siempre trabajaremos para mantenerla abierta”.
La rectora hizo un llamado al Gobierno a que dialogue con las autoridades universitarias a fin de subsanar la situación.