Ingresan en prisión 2,5 presos al día
Un 63% más de presos que en 2000 ocupan las cárceles en la región
jueves 14 de mayo de 2009, 20:54h
Actualizado: 15 de mayo de 2009, 11:18h
La población reclusa en las cárceles de la Comunidad de Madrid ha aumentado entre 2000 y 2009 un 63 por ciento y aloja ya a 9.889 presos, casi la mitad de ellos extranjeros, según un informe de prisiones realizado por el sindicato de funcionarios de prisiones Acaip.
El estudio revela que el número de reclusos nacionales sólo han crecido un 13,72 por ciento en la última década, lo que supone un aumento de 608 personas, mientras que los presos extranjeros se han incrementado en un 184,64 por ciento. En cambio, según señala el sindicato, el aumento de los reos no ha llevado aparejada un aumento similar del número de celdas, por lo que las cárceles madrileñas están "masificadas" y se encuentran al 173 por ciento de su capacidad real.
Así, la Comunidad de Madrid se ha convertido en la tercera región en número de presos, sólo por detrás de Andalucía y Cataluña. En toda España el número de presos se sitúa en 75.781. Acaip achacó el aumento de 3.800 presos en estos últimos nueve años a las sucesivas reformas penales en las que las penas se incrementan y, en particular, a las nuevas actuaciones legales en materia de violencia de género.
Respecto a la sobreocupación de las cárceles, el sindicato afirmó que provoca una pérdida de la calidad del servicio y redunda en el nivel de conflictividad. En este sentido, el estudio revela que entre 2000 y 2007 se produjeron 201 agresiones a funcionarios, 26 graves y uno muy grave; 1.763 agresiones entre presos, 99 graves, 6 muy grave y dos muertes (una en 2002 y otra en 2007); 641 amenazas y coacciones graves a funcionarios y 1.960 requisamientos de pinchos carceleros.
Casi 50 presos murieron por sobredosis
Es más, explicó que en los últimos meses el ambiente entre los funcionarios de prisiones es de "temor y preocupación" ante la escalada de agresiones, sobre todo cometidas por reclusos provenientes de países del Este (ex mercenarios), de Latinoamérica (sicarios de cárteles de droga) y del Norte de África".
El sindicato relaciona también el aumento de la conflictividad con el "importante número de presos" que padece alguna patología de enfermedad mental "sin ningún tipo de control médico ni tratamiento psicológico hasta que sufren algún brote". "Los últimos datos facilitados por la Administración Penitenciara a nivel nacional, según un estudio de 2006, un 25 por ciento de la población padecen trastornos mentales", indicó.
El informe también revela que, entre 2000 y 2008, un total de 68 presos madrileños fallecieron en prisión, 48 como consecuencia del consumo de drogas y otros 16 por suicidio.
Perfil del preso madrileño
El estudio también se fija en el perfil sociodemográfico del reo de las cárceles de la región. Se trata de un varón de entre 26 y 40 años de edad, condenado en su mayoría por delitos contra el patrimonio o contra la salud pública.
En cuanto a la duración de su encarcelación, siete de cada diez está condenado a penas de hasta ocho años de reclusión, si bien el 32,59 por ciento soporta penas de entre seis meses y tres años y el 35,7 a penas de entre 3 y 8 años.