A su llegada al Congreso de los Diputados, Zapatero fue abordado por los periodistas para conocer lo ocurrido con su vuelo de regreso. "Un pequeño incidente sin mayores problemas", respondió restando trascendencia al episodio. Además, contestó con una negativa cuando se le preguntó a renglón seguido si había pasado miedo.
Zapatero llegó al Congreso a las 11:40 del mediodía y su accidentado regreso obligó a alterar la agenda de la sesión plenaria, puesto que estaba previsto que comenzara con sus explicaciones sobre la Cumbre Europea y a última hora se optó por empezar con la sesión de control a los vicepresidentes y ministros.
A las 12:00, el presidente se sometió a los interrogantes de la oposición, tras lo cual dio comienzo su intervención para dar cuenta el último Consejo Europeo.
La historia
El Falcon del Ejército en el que
Zapatero tenía previsto regresar anoche, a las 23.00 horas españolas, se vio obligado a abortar el despegue en Togo debido a un fallo en el indicador de velocidad. En realidad, por una bandada de mosquitos que se colaron en el aparato. Por eso el presidente tuvo que emplear el Falcon del ministro de Justicia,
Francisco Caamaño, que le acompañaba en esta visita a África.
El avión presidencial avanzaba por la pista para proceder a despegar cuando el piloto de la nave detectó que no se había encendido la luz del indicador de velocidad. Se abortó el despegue y con la frenada, unido a la temperatura que habían alcanzado los neumáticos, hizo que éstos se deshincharan.
El fallo estuvo motivado al haberse obturado un conducto estrecho por la presencia en el mismo de estos pequeños insectos.
No obstante, Zapatero llegará a España hoy al otro Falcon del Ejército, el de Caamaño. Así llegará a tiempo para intervenir en el Congreso después de haber avisado al presidente de la Cámara,
José Bono, que retrasó las preguntas al presidente previstas para las 9:00 de la mañana a las 12:00. El resto de preguntas a la vicepresidenta primera y el resto de miembros del Gobierno sí que cumplirá el horario habitual.