Trabajará para el español sólo si demuestra ser más fuerte
Armstrong avisa a su 'compañero' y jefe Contador ante el Tour: "me siento fuerte para ganar"
martes 30 de junio de 2009, 11:00h
Actualizado: 30 de junio de 2009, 13:49h
El enemigo -para Alberto Contador- está dentro. El teórico jefe de filas del equipo Astana puede ser derrocado en el Tour por el heptacampeón de la prueba, Lance Armstrong, que no oculta sus ambiciones y que se ve "fuerte para ganar". Aunque añade que si Contador es el que está "más fuerte" trabajará para él. El enemigo -para Contador- está dentro.
La gran atracción mediática de este Tour es el regreso al mismo, después de cuatro años, del único ciclista que lo ha ganado en siete ocasiones, el estadounidense Lance Armstrong. Éste no se corta ni disimula y declara abiertamente que regresa con la intención de ganar la carrera.
Aunque también señala que se pondrá al servicio de su compañero de equipo Astana Alberto Contador, teórico jefe de filas del mismo, según negoció el español cuando se supo que Armstrong volvía a la competición en el que fuera su último equipo, pero sólo "si es el más fuerte".
"Desde el primer día veremos todo más claro. Si Alberto es el más fuerte, me sacrificaré por él. Eso no me supone ningún problema. Es la tradición del ciclismo", afirmael tejano. Armstrong señala que el español "es el mejor escalador del mundo" y alaba su "talento" y su juventud, pero añadió que "todavía es demasiado nervioso y fogoso", por lo que la estrategia "la decidirá la carrera".
"Hay que ser leal y trabajar para el que esté en posición de ganar", indica. El séptuple ganador del Tour señala que vuelve a la carrera con la intención de ganarla. Pero a punto de cumplir 38 años y después de cuatro retirado de la competición, reconoce que no tiene la misma confianza de antaño.
"No es como antes, en 2004, 2005 ó 2001, cuando venía y estaba seguro de ganar. Ahora la confianza no es la misma. Pero me siento bien, físicamente fuerte para ganar. Estoy como en 2003, cuando gané por muy poco -cuando se impuso al alemán Jan Ulrich-, pero no como en 2005, 2004 ó 2001. Digamos que apuesto tres contra uno", afirma.
Las sospechas de dopaje
El tejano aseguró que el ganador del Tour de Francia "será el que pase sin daños las etapas de Mónaco, Andorra, Annecy y el Ventoux". "Espero estar entre los primeros cuando lleguen esas dificultades importantes", afirmó.
Por otro lado, Armstrong reconoció que el reencuentro con el público francés, que nunca le ha tenido una gran consideración, puede ser complicado. "Creo que habrá división. No espero que me reciban con rosas. He ganado siete veces el Tour, algo inédito, es lógico que la gente se haga preguntas", afirmó.
En cuanto al dopaje, Armstrong consideró injustificadas las sospechas y recordó que esta temporada ha pasado 33 controles. "Pregunten a los otros ciclistas cuántas veces han sido controlados", dijo. "A veces se ve a corredores que salen de la nada, ganan y desaparecen. Eso es sospechoso. Pero yo he probado desde el principio que soy un gran corredor", afirmó.
"La sospecha comenzó en 1999. Si hubiera estado dopado y hubiera tenido que dejar de hacerlo por miedo se habría notado. Sin embargo fui más rápido en 2000, y más todavía en 2001 y así seguidamente", afirmó.