El ex ministro de Defensa colombiano Juan Manuel Santos consideró que la orden de prisión dictada en su contra por un juez ecuatoriano es una agresión a Colombia.
"Esta es una agresión más de las tantas que ciertas autoridades del Ecuador vienen haciendo no contra Juan Manuel Santos sino contra Colombia", dijo Santos desde Londres en un comunicado difundido en Bogotá.
El juez primero de lo Penal de la provincia de Sucumbíos (noreste de Ecuador), Daniel Méndez, emitió la orden de captura por la muerte de 26 personas durante la operación que los militares colombianos llevaron a cabo el 1 de marzo de 2008 contra un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en ese país.
Se trata de una orden de prisión preventiva con fines de investigación, aclaró el juez Méndez durante una audiencia de formulación de cargos.
Santos, quien mientras estuvo al frente de la cartera de Defensa se asestaron los más duros golpes a las FARC, calificó la decisión del juez ecuatoriano de "grotesca y absurda", al tiempo que reiteró su "aprecio y respeto por el pueblo ecuatoriano".
También expresó su "eterna gratitud con el presidente (Álvaro Uribe), por su respaldo y solidaridad".
En declaraciones desde Washington, Uribe señaló hoy que "no se puede confundir la ofensa a la humanidad, que es la acción terrorista, con la defensa de la humanidad, que es la acción contra el terrorismo".
Colombia "hizo una defensa de la humanidad, que es una acción contra el terrorismo", manifestó al defender aquella operación militar en Ecuador.
En aquel ataque murieron el entonces "número dos" de las FARC, "Raúl Reyes", alias de Luis Édgar Devia, y el ecuatoriano Franklin Aisalla, así como cuatro universitarios mexicanos que se encontraban en el campamento rebelde.
En consecuencia, el Gobierno del presidente Rafael Correa rompió las relaciones diplomáticas con Colombia, aún sin restablecer.
Uribe manifestó hoy que "si no se hubiera actuado contra ese campamento de "Raúl Reyes", no se habrían creado las condiciones para liberar a Ingrid Betancourt, para liberar a los tres norteamericanos y para liberar a los otros rehenes".
El presidente hacía así referencia a la información encontrada en aquel campamento que permitió el 2 de julio de 2008 llevar a cabo una operación encubierta, llamada "Jaque", por la que fueron liberados esos rehenes.
Por ello, "no se puede, en nombre de la justicia, proponer acciones contra aquellos que legítimamente defienden la humanidad, asumiendo decisiones y operaciones contra el terrorismo", agregó Uribe.
El presidente colombiano reiteró así su advertencia del lunes: "el Gobierno de Colombia no permitirá que toquen al ex ministro Santos".