Ganar las próximas elecciones autonómicas y municipales es el principal objetivo que se ha marcado el Partido Popular. Así lo ha destacado, en cuenca, el presidente del PP, Mariano Rajoy, en la Junta Directiva de esta formación política de Castilla-La Mancha.
Rajoy ha recalcado que tras la victoria en las elecciones europeas comienza "una nueva etapa" en su partido y que uno de los objetivos esenciales es "reforzar la cohesión interna", por lo que ha abierto la organización " a todos los que quieran trabajan lealmente".
Ganadas las elecciones europeas y gallegas -a pesar incluso de las encuestas del CIS y las internas- y tras los resultados en las vascas, el presidente del PP ha dado por iniciada "una nueva etapa" en la que todos en el partido, desde ya, tiene que trabajar para vencer en los comicios autonómicos y locales de 2011.
Sobre las municipales, Rajoy se mostró optimista, subrayando que el triunfo depende de los candidatos que vayan al frente de las listas, pues "la persona vale mucho". En su opinión, es algo que no se puede improvisar, de manera que "hay que trabajar desde ya y hay que estudiar uno a uno en qué partido judicial debemos subir uno o dos diputados para conseguir la presidencia de la Diputación, y en qué ayuntamiento tenemos que ponernos todos de acuerdo y elegir siempre al mejor candidato".
Hizo hincapié en la actual situación del partido, tras la renovación de las estructuras provinciales y regionales, y los recientes acontecimientos, como la victoria en las elecciones gallegas, el cambio de signo del Gobierno vasco y el triunfo 'popular' en las elecciones europeas.
Dividió los asuntos más importantes actualmente en el país entre "la economía y los demás" y, en este sentido, criticó la política seguida por la administración socialista, encarando la crisis "desde el engaño" y haciendo que más de cuatro millones de españoles se encuentren en el paro y que el crecimiento de la economía sea negativo.
Mariano Rajoy sumó a esto que las medidas del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero están siendo aumentar el gasto público, endeudando a los ciudadanos, cuyos efectos son que "se compra antes la deuda del Estado, porque es más segura, que dar crédito a los particulares", lo que evita la recuperación económica.
Añadió el presidente nacional del PP, que "ésto habrá que pagarlo en el futuro y por tanto en el futuro habrá que subir impuestos y precios donde el Gobierno tiene capacidad de decidir sobre los mismos".
Insistió en que la política del Partido Popular es todo lo contrario "controlar el gasto del Estado y bajar los impuestos a la gente para que creen puestos de trabajo, creen empleos y luego haya mucha más gente cotizando, y por tanto podamos mejorar el gasto social y la situación de nuestras pensiones", aseguró Rajoy, quien para terminar concretó las medidas de su partido en cuatro: austeridad, crédito para pymes, reforma fiscal y reformas en la economía, tanto de la educación, la justicia y la unidad de mercado como del mercado laboral y las políticas energéticas.
El cambio de gobierno en Castilla-La Mancha es una necesidad
En clave electoral también se refirió en su intervención al caso de la Comunidad Autónoma castellano-manchega, en la que "el PSOE ha gobernado toda la vida", Rajoy dejó claro que "de vez en cuando en democracia hay que cambiar porque la esencia de la democracia, o por lo menos parte sustancial de esa esencia es el cambio político".
En esta región ese cambio -añadió- "es auténtica necesidad", manifestó, porque el Gobierno actual "aburre, se aburre y languidece", pues se limita a continuar en el poder cuando las cosas deben hacerse mejor, algo que cree que conseguirá el Partido Popular.
Valoró el trabajo de la presidenta regional y candidata del PP en Castilla-La Mancha, además de secretaria nacional del partido, María Dolores de Cospedal, así como al equipo que conforma el partido, destacando su visión provincial y regional, y su capacidad de trabajo.
Rajoy debe aclararse de una vez con las cuestiones hídricas
El Gobierno de Castilla-La Mancha, por su parte, ha aprovechado la visita del presidente del PP a Cuenca para reclamarle de nuevo que aclare "de una vez" sobre las cuestiones hidraúlicas que afectan a la comunidad autónoma, como ya ha hecho en Murcia o en la Comunidad Valenciana.
Ha sido la portavvoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, la encargada de hacer esta petición a Rajoy durante la rueda de prensa en la que ha dado cuenta de los acuerdos del Consejo de Gobierno.
La portavoz ha tirado de refranero para mostrar su esperanza del líder de la oposición diga algo sobre agua "nunca es tarde si la dicha es buena" - ha dicho- y para advertirle de las consecuencias de su silencio, porque "el que calla, otorga".
En su opinión, si Rajoy no expone su postura permitirá pensar que antepone los intereses de otros a los de los castellanomanchegos, que "tomarán nota" al respecto.