El juicio reveló que el brillante coronel era un asesino capaz de seducir, torturar, violar y asesinar a dos mujeres, y como si fuera poco fotografiarse con la ropa intima puesta de sus víctimas y grabar cada uno de sus actos. El juez dijo que el ex militar Russell Williams no tendría posibilidad de libertad condicional por 25 años.
En la corte se reveló un videen el que el militar de 47 años registró sus ataques sexuales durante cuatro horas y media a la cabo Marie-France Comeau. Herida, sangrando y sin fuerzas, Comeau utilizó su último suspiro para rogar por su vida, según un audio difundido en la Corte: "Tenga corazón, he sido buena toda mi vida. No quiero morir". "Cállese", le respondió Williams antes de taparle la nariz y la boca y observar cómo se sofocaba.
En el segundo día de su comparecencia, el acusado presenció tranquilamente la audiencia aunque varios observadores rompieron en llanto ante la poderosa evidencia presentada.
Williams comandaba la base aérea más importante del ejército canadiense, la de Trenton, en Ontario. Antes de ser nombrado jefe del escuadrón 437 de Trenton hace dos años, el coronel Williams había sido comandante de una base canadiense secreta en Medio Oriente usada para operaciones canadienses en Afganistán
El coronel fue arrestado en febrero por la muerte de Jessica Lloyd, de 27 años, desaparecida a fines de enero en la municipalidad de Ontario, donde vivía. Williams ingresó de noche a la casa de Lloyd, la atacó a golpes, obligándola a posar para él en ropa interior, para después proceder a violarla y torturarla, mientras grababa todos sus actos. Luego la traslado a otra casa, en donde la joven le suplicaba que la llevara a un hospital, debido a que estaba sufriendo múltiples convulsiones, haciendo caso omiso a esta petición, Williams la golpeo en la cabeza y la asfixió con un cuerda hasta causarle la muerte. Según la fiscal Burgess, la joven antes de morir le pidió al asesino “Si muero ¿se asegurará de que mi mamá sepa que la quiero?”.
Por otra parte, el coronel aceptó los cargos por haber entrado sin permiso a las casas de otras dos mujeres a quienes agredió sexualmente. También aceptó los cargos por robar en las casas de 82 mujeres.
La policía encontró en la casa de Williams ropa interior de sus víctimas. Y el tribunal mostró el lunes fotografías halladas en su ordenador en las que se lo ve vistiendo la ropa interior robada.