Peligra el gobierno del socialista Francesc Antich en Baleares, y peligra por un quítame allá unas consellerías. Recordemos que en las elecciones del 27-M el PP de Jaume Matas se quedó a un escaño de la mayoría absoluta, por lo que todo quedaba en el aire; es decir, en base a pactos de Gobierno: el PP obtuvo 29 diputados, frente a 20 del PSOE, 7 del Bloc (ERC, PSM e IU) y 3 de la Unió Mallorquina (UM) de María Antonia Munar. Sumando los escaños de todos los partidos menos el PP da 30 escaños, lo que hacía pensar que, habiendo acuerdo, el socialista Antich sucedería en el Gobierno regional al popular Matas.
Pues bien, cuando el pacto parecía hecho, todo está a punto de irse al garete. Tanto, que el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, ha tomado cartas en el asunto y le ha puesto las peras al cuarto al secretario de Organización del PSOE, José Blanco.
La intrahistoria, según ha podido saber diario e-Xclusivo, es la siguiente:
en las elecciones de 1999 se consiguió un Gobierno gracias a una coalición de partidos. Entonces, los socialistas, más generosos que ahora, dieron cinco consellerías a sus socios en el ‘Pacto del Progreso’, y todos tan a gusto. En 2003 ganó el PP, y Jaume Matas consiguió formar gobierno sin complicaciones.
Pero ahora los resultados son complicados y María Antonia Munar ha vendido muy caros los tres diputados que ha obtenido UM en estos comicios. Tan caros, que Antich ha cedido y le ofrece nada menos que tres consellerías en el futuro Gobierno balear. Pero a sus ‘socios’ naturales del Bloc, que doblan en votos y escaños a UM, les ofrece solamente dos consellerías. Y, claro, los del Bloc han puesto el grito en el cielo y dan por roto el principio de acuerdo con los socialistas baleares.
an grave es la situación que han tomado cartas en el asunto las direcciones nacionales de ERC y de IU. Por ejemplo, Gaspar Llamazares le ha dicho a José Blanco que con esas bases no puede haber acuerdo y parece que ha obtenido del socialista el compromiso de una Consellería más, de tal forma que cada partido del Bloc tenga un conseller. Qué menos.