Disparan 50.000 voltios durante más de 5 segundos
Dos bandas de latinos atracan con pistolas eléctricas a los viajeros del metro
jueves 18 de octubre de 2007, 10:20h
Actualizado: 18 de octubre de 2007, 19:50h
Son lo último en atracos en la red de Metro. Por su sofistificación, pero, lo que es mucho peor, por su peligrosidad. Según publica este jueves el diario Abc, Al menos dos bandas de suramericanos menores de edad llevan meses perpetrando atracos en el suburbano, incluso en el interior de los trenes, con un arma prohibida en España: las llamadas pistolas eléctricas, capaces de paralizar a una persona por las descargas que sueltan e, incluso, en algunos casos, acabar con la vida de quienes sufran alguna patología cardíaca.
Sus primeros golpes los dieron hace aproximadamente un año, explicaron las fuentes consultadas. Por un lado, existe un grupo de cuatro o cinco chavales, menores de edad, que interceptan a un grupo de jóvenes en la red de Metro. Deciden que ésas van a ser sus víctimas. De ese modo, siguen a sus futuras presas e, incluso, se suben con ellos en los vagones de Metro. Cuando creen que es el momento idóneo, el grupo saca las pistolas eléctricas «Taser» -incluso se han llegado a utilizar tres de ellas en un mismo atraco- y les encañonan, también a varios metros de distancia, para robarles.
Esas pistolas, cuando son puestas en marcha, sueltan descargas eléctricas a distancia. Incluso se llega a oír el chisporroteo de la energía al dirigirse a la víctima. El efecto que provocan es el esperado: calambres, paralización de la víctima, etcétera. De esta manera, los agresores tienen el campo allanado y se llevan todo lo que pueden: «Desde relojes a carteras, cazadoras... A un chico, incluso, le dejaron sin botas», explican fuentes cercanas a este caso. El «modus operandi» es el explicado, pero, claro, hay que saber buscar el lugar y el momento idóneo para que la acción surta efecto. Así, estos grupos suelen operar en las líneas 1 y 5 del Metro de Madrid. En esta última, especialmente entre las estaciones de Ventas y Canillejas, con poca afluencia de público.
En cuanto al origen de este grupo, las fuentes consultadas indicaron que podrían ser miembros de bandas latinas, como «latin kings» o «ñetas». «Ellos no lo van reconociendo, pero su manera de actuar y su vestimenta rapera les delatan. Llevan cinturones anchos, los pañuelos amarillos y rojos. Y otras armas, como puños americanos caseros. Eso sí, en el grupo van chicos de varias nacionalidades, desde dominicanos a otros países, de raza blanca y negra, altos y bajos; se mezclan», cuentan las fuentes. «Han actuado bastantes veces», añaden. También portan un llavero con un cordel de cuero y que termina en una bola de acero de importante tamaño, con la que también agreden a los usuarios.