El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, ha oficializado este viernes su candidatura a la presidencia de la Junta de Andalucía para las elecciones de junio.
Maíllo encabezará la coalición Por Andalucía, un espacio de confluencia que integra actualmente a IU, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz y Verdes-Equo, aunque por el momento no cuenta con la participación de Podemos. Tampoco cuenta con Adelante Andalucía, la otra lista izquierdista de carácter andalucista.
Maíllo ya fue director general de Administración Local de la Junta de Andalucía entre 2012 y 2013, cuando su partido sostuvo el gobierno del socialista José Antonio Griñán (2009-2013).
Recuperación de los servicios públicos
En un acto celebrado en el Teatro Salvador Távora de Sevilla, que completó su aforo de 240 personas, el líder de IU marcó el inicio de la precampaña con un discurso centrado en la recuperación de los servicios públicos y la movilización de la "rebeldía" social.
Maíllo, que regresa a la primera línea política andaluza tras renunciar a su escaño en 2019, ha advertido que el sistema público andaluz "no aguanta un tercer mandato" de Juanma Moreno.
Durante su intervención, el candidato apeló no solo al electorado de izquierdas, sino también al ciudadano conservador descontento con el "deterioro" de la sanidad y la educación, criticando lo que define como una hegemonía de la patronal privada. "Aunque estoy muy canijo, voy a dejarme todo", afirmó Maíllo, quien se mostró convencido de que el PP ya ha perdido la mayoría absoluta y que el objetivo real de las próximas elecciones es desalojar a la derecha del Palacio de San Telmo.
La fragmentación de la izquierda
La candidatura de Maíllo busca consolidarse como un proyecto sólido frente a una derecha que califica de "profundamente antidemocrática". El líder de IU evitó distinguir entre perfiles dentro del PP, comparando la "derecha maleducada" de Ayuso con el tono "suavón" de Moreno Bonilla, y reivindicó la dignidad de los andaluces frente al avance de la extrema derecha.
Maíllo, que podrá compaginar su cargo en la Junta con el de coordinador federal de IU (del cual le restan 2 años de mandato), insistió en que "no está todo el pescado vendido" y que su propuesta nace de un debate colectivo orientado a "organizar la esperanza" en la región.
Este movimiento supone un giro estratégico para Por Andalucía, que recurre a uno de sus referentes históricos para intentar unificar el voto a la izquierda del PSOE en un escenario marcado por la fragmentación.
Mientras formaciones como Adelante Andalucía (liderada por José Ignacio García) y el propio PSOE (con la candidatura de María Jesús Montero) preparan sus maquinarias, Maíllo apuesta por una alianza "valiente" que revierta lo que considera una planificación deliberada del negocio privado sobre lo público.
¿Te ha parecido interesante y útil?: si quieres recibir más temas como éste, puedes suscribirte a nuestras alertas gratuitas de noticias de Whatsapp o Telegram. También tenemos un boletín gratuito de noticias que llegarán a tu e-mail. Además, nos puedes seguir en Google News.