La sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, condena a Juan Carlos a 20 años de prisión como autor de un delito de asesinato consumado, a 15 años de prisión como autor de un delito de asesinato intentado y a un año de prisión por un delito de allanamiento de morada.
También lo condena a tres años de prisión por un delito de maltrato habitual, la privación del derecho a tener armas durante cuatro años y la prohibición de comunicarse durante 23 años "por cualquier medio, directo o indirecto a través de terceros, incluso visual", con J.N.R. "ni a acercarse a ella en un radio de 200 metros".
Se le absuelve, sin embargo, del delito de tenencia ilícita de armas y de amenazas distintas al maltrato y deberá indemnizar a J.N.R. en 120.000 euros por la pérdida de su hijo, en 2.430 euros por lesiones, en 4.000 euros por secuelas físicas y en 20.000 euros por secuelas psíquicas. El condenado deberá indemnizar también al padre del niño, P.A.G., en 60.000 euros por la pérdida de su hijo y al SESCAM en 5.655,90 euros.
Los hechos ocurrieron en mayo de 2006, cuando Juan Carlos Galdón, entonces de 35 años, un ex vigilante de seguridad con licencia para portar armas, mató en Albacete al hijo de su compañera sentimental, J.N.R., de 28, un niño de siete años. Tras una discusión, la mujer y el niño abandonaron el piso en el que vivían.
Pistola en mano, el presunto homicida les persiguió por las escaleras del edificio, disparando siete veces. Tres balas alcanzaron al menor, una en la cabeza. Las otras cuatro hirieron a la madre que fue ingresada en estado grave, aunque su vida no corría peligro.
J.N.R. había denunciado hacía dos años a Galdón por amenazas. En 2004 se celebró el juicio. Los jueces lo condenaron y le impusieron una orden de alejamiento de seis meses. Pero, tiempo después, reanudaron su relación, que acabó con este fatal desenlace.