María Guardiola sigue trabajando contrarreloj para intentar alcanzar un acuerdo con Vox que le permita ser investida de nuevo presidenta de Extremadura. En 2023 la 'popular' rechazó gobernar con Vox y les atacó por negar la violencia machista (aunque luego sí pactó con ellos), pero ahora ha defendido su "feminismo".
Unas declaraciones que le han valido una gran controversia y críticas tanto de la oposición como de dentro de sus propias filas.
"El feminismo que defiende Vox"
En una entrevista en 'OkDiario', la del PP aseveró que está "convencida" de que el feminismo que ella defiende "es el feminismo que defiende Vox".
Remarcó que ella aboga por un feminismo "de verdad", uno que busca "la igualdad real" entre hombres y mujeres y que no "demoniza" a los hombres. Por ello criticó con dureza al Gobierno y a la ex ministra Irene Montero, "que lo que le interesa es sacar violadores a la calle", en referencia a la polémica tras la ley del 'solo sí es sí'.
Unas declaraciones que rápidamente encendieron las críticas por considerar feminista a la foramción de Santiago Abascal e incluso afirmar que compartía sus ideas.
Matiza sus palabras, pero la controversia no cesa
Ante el aluvión de críticas, Guardiola se vio obligada a matizar sus palabras y ha insistido en que defiende la "igualdad real".
"Lo que he dicho es que no entiendo que sea un escollo defender la igualdad real entre hombres y mujeres. Ese es el feminismo que debería defender Vox y cualquiera", ha subrayado.
Horas después de la polémica atendió a los medios y volvió a insistir en este asunto, señalando que no admite "lecciones" de la izquierda en este sentido.
"Tengo un gobierno feminista, donde las mujeres estamos siempre dando paso al frente, condenamos la violencia machista, hemos puesto en marcha centros de crisis que en esta región no existían y trabajamos siempre por el respeto y dignidad de las mujeres y nadie me va a cuestionar esto", enfatizó, rechazando aceptar "ninguna lección de la izquierda".
Durante la campaña electoral de estos últimos comicios ella misma utilizó el feminismo como arma arrojadiza contra Vox, llegando a aseverar que la formación "no ven bien que las mujeres hablen con firmeza" e incluso acusó a Abascal de tener "tufo machista".
En 2023 también les recriminó sus comportamientos machistas y negacionistas de la violencia de género, pero acabó pactando con ellos y llegó a la presidencia.
Una senda que parece que está volviendo a repetir, aunque ahora las críticas por su viraje para conseguir el apoyo de Vox son más sonadas.
En 2 semanas se celebra el debate de Investidura y el socio que el PP desea es Vox, pues han rechazado hablar con el PSOE, pero los de Abascal no están dispuestos a dar carta blanca a Guardiola y condicionan sus votos a entrar en el Gobierno.