Adrián Palomino, de 39 años, lleva en coma desde el 9 de febrero tras un accidente de tráfico en Tailandia. El madrileño lleva alrededor de un año trabajando en el país asiático como buceador profesional.
Aunque contaba con seguros laborales, no disponía de una póliza privada que le cubriese en casos graves como lo que le ha ocurrido.
La familia pide ayuda para traerlo en un avión medicalizado
La Sanidad en Tailandia tiene unos costes muy elevados y según han señalado a los medios la familia del joven, el seguro de trabajo del que dispone allí no es suficiente para pagar la atención que precisa.
Adrián sufrió un accidente de tráfico de camino a casa que le provocó un traumatismo craneoencefálico severo. Fue trasladado a un hospital público, pero ante la falta de medios, le derivaron a uno privado en Phuket, donde permanece desde hace días en la UCI.
Ante los costes tan altos, la familia ha abierto una petición en GoFundMe para intentar costear los tratamientos allí y repatriarle a España en un avión medicalizado.
El objetivo es llegar a 260.000 euros para poder enviar un avión equipado y que Adrián vuelva a España y reciba aquí el tratamiento necesario.
El Gobierno no está obligado a repatriar
El caso de Adrián no es el primero, pues por desgracia es más común de lo que parece sufrir algún percance en el extranjero y encontrarse con una factura millonaria.
Por ello siempre se recomienda viajar con un seguro con amplias coberturas, especialmente en el tema sanitario, pues en países como Tailandia la sanidad es muy cara. Y tratamientos prolongados o para casos graves, como es una UCI, multiplican los gastos.
Según la normativa vigente, el Gobierno no tiene obligación de repatriar al enfermo en estos casos salvo cuando ocurre alguna catástrofe. Situaciones excepcionales en las que el Ejecutivo sí suele ayudar a los españoles con problemas. Pero en el resto de casos, es muy raro que el Gobierno intervenga y flete un avión medicalizado sin coste para la familia.
Sí se puede conseguir que las autoridades adelanten el dinero para la repatriación y después reintegrarse, pero en circunstancias excepcionales y tras corroborar que se han agotado todas las vías.
La recaudación lleva ya casi 100.000 euros. La familia se ha comprometido a mostrar las facturas de todos los servicios para asegurar la transparencia del proceso.