A José Blanco -de quien dice Esteban González Pons que quiere parecerse a Alfonso Guerra pero que no llega a ese nivel porque "le faltan algunas lecturas"- le ha dado por hacer una reflexión científica y no nos consta que en este momento tenga cefalea.
El hombre, que también descansa en eso de la "agipró", ha pensando que su obligación como dirigente político es hacer de vez en cuando algo de pedagogía para que la población aprenda a comportarse y sea sensible a los riesgos que corremos en esta vida moderna y en esta España que es envidia de Italia y Francia.
En su blog personal cita un estudio realizado por el Institut Marquès de Barcelona en el que se concluye que casi el 60% de los jóvenes españoles tienen semen de baja calidad. Según los científicos catalanes la causa es achacable a los niveles de contaminación de origen industrial y el Señor Blanco nos pide que reflexionemos seriamente sobre nuestros comportamientos de vida y el modelo de desarrollo que queremos para el futuro de nuestros hijos.
Enternecen estas reflexiones cuando provienen de alguien que está convencido de que al menos la mitad de los españoles son buenos, solidarios, progresistas y patriotas, y por lo tanto no contaminantes.
A mi sólo me asalta una duda ¿es lo mismo el semen de baja calidad que la mala leche?
De ser así, más de uno que yo me sé debería hacérselo ver.