La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Isabel Rodríguez, ha pedido a la presidenta regional del PP, María Dolores de Cospedal, que pase de las palabras a los hechos cuando dice que desea que se alcance un acuerdo sobre la reforma del Estatuto de Autonomía.
Ha sido durante su comparecencia semanal para informar de los acuerdos del Consejo de Gobierno, donde Rodríguez se ha referido a las declaraciones que María Dolores de Cospedal ha realizado durante su ponencia en el III Foro Cope Castilla-La Mancha, donde asegurado que espera "muy sinceramente, de todo corazón", que se pueda llegar a ese acuerdo, objetivo para el que se está trabajando.
La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha ha dicho que "nosotros también queremos cuanto antes" un acuerdo, pero éste no se puede alcanzar si una de las partes no quiere.
Rodríguez ha pedido a Cospedal que se ponga a trabajar de verdad, porque sus palabras carecen de credibilidad si no las corrobora con hechos, y lo cierto, ha añadido, es que no muestra interés en hablar con el presidente regional, José María Barreda, pese a que éste siempre esté dispuesto.
En este sentido, también ha indicado que ya han pasado quince días desde que Barreda la propuso que el PP formara parte del Pacto contra la crisis y todavía no ha respondido a su llamada.
Prudencia y responsabilidad para hablar de la reforma del Estatuto
La presidenta del PP en la región, María Dolores de Cospedal ha manifestado este miércoles que el acuerdo sobre la reforma del Estatuto de Autonomía de esta comunidad puede estar cerca si se actúa con "prudencia, discreción, sentido de la responsabilidad y sin intentar sacar tajada política".
Cospedal que ha eludido pronunciarse sobre las palabras de Barreda cuando declaró que se había llegado a una redacción de consenso con el PP, ha subrayado que para lograr un acuerdo que beneficia a los ciudadanos de la rregión y la permita aprovechar el agua que pasa por ella, el texto resultantes no puede ser percibido "como un enemigo" en otras comunidades y tiene que pasar el filtro de su ajuste a la Constitución.
Ha vuelto a reivindicar la necesidad de impulsar un pacto nacional del agua, donde se fije la prioridad de la cuenca cedente para el uso del agua y los criterios de sostenibilidad medioambiente, pero también los principios de solidaridad interterritorial y "que el agua vaya de donde sobre y donde falta".
El Plan, según Cospedal, debería conseguir el consenso que el Plan Hidrológico Nacional aprobado por el PP. Remarcó que en España hay agua suficiente para todos, pero hace falta que el Gobierno sepa distribuirla y el actual ha cometido "la auténtica barbaridad" de fijar una política hidráulica basada en el enfrentamiento entre las comunidades autónomas.