La profunda crisis que padece el país africano presenta numerosas facetas, desde el mal gobierno hasta una economía en decadencia que tiene la tasa de inflación más alta del mundo, pasando por la pandemia del sida hasta la inseguridad alimentaria y unas condiciones meteorológicas adversas. Actualmente, una de cada seis personas requiere ayuda alimentaria, es decir 1,9 millones de habitantes de los 11,8 que tiene el país, entre los cuales se encuentran muchos huérfanos de padres que han muerto a consecuencia del sida.
La Comisión Europea cree, por tanto, que es imprescindible continuar proporcionando una ayuda humanitaria a los zimbabuenses más débiles. En total, el país recibirá 18 millones de euros durante 2007: 8 millones del plan global y otros 10 millones de euros destinados a ayuda alimentaria. Desde 2002, la Comisión Europea ha destinado a Zimbabue 95,3 millones de euros.