Explosiva rueda de
María Teresa Fernández de la Vega tras la reunión del Consejo de Ministros en la que la vicepresidenta primera no se ha mordido la lengua al responder a la Iglesia y al Partido Popular. A los obispos los ha vapuleado a conciencia echándoles en la cara los abundantes casos de curas violadores y pederastas, y al PP no le han dolido prendas en recordar –subliminalmente, claro- sus problemas con la Justicia por la trama del ‘caso Gürtel’. Efectivamente, atravesamos el
ecuador de la campaña electoral.
Fernández de la Vega ha estado este viernes más aguerrida que nunca: hasta en los gestos torcidos se le notaba la tensión, sobre todo cuando se le preguntó por la ‘ocurrencia’ del cardenal
Cañizares de comparar el nuevo proyecto de ley del aborto con los cientos –quizá miles- de casos de violación de niños por curas irlandeses. Cañizares:
“No tiene nada que ver un tema con otro”, empezando diciendo, para calentarse paulatinamente y añadir que “los casos de violación de colegios católicos de Irlanda son execrables y constituyen un delito muy grave ante el que tendrán que dar cuenta ante la justicia sus responsables”.
La vicepresidenta ha recordado a la Iglesia que la pederastia es un delito y que el aborto es legal, al menos en España. Y les ha dicho que
“una cosa son las creencias, otra cosa los delitos, y otras las actuaciones que establece la ley para establecer derechos y la dignidad”.
Del ‘Falcon’ al ‘Gürtel’ y a las subvenciones a la ‘niña’
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En esta rueda de prensa –habitual de los viernes- la portavoz del Gobierno fue subiendo paulatinamente el tono: es verdad que ha sido una semana muy movidita: los ataques a
Zapatero por el uso indiscriminado del ‘Falcon’ militar para ‘mitinear’ y las acusaciones sobre la supuesta corrupción de
Manuel Chaves subvencionando con diez millones de euros a la empresa de la que su hija es apoderada han caído como una pedrada en el Gobierno.
De la Vega venía dispuesta a dar guerra, y la dio con toda dureza. Sobre el uso del avión, se inició repitiendo palabra por palabra lo ya dicho por el ministro del Interior,
Alfredo Pérez Rubalcaba: “
El presidente del Gobierno realiza sus desplazamientos de acuerdo con las medidas de seguridad que conlleva el cargo”. Añadió que “el Gobierno actúa con responsabilidad”; continuó con que
“toda la actividad del Gobierno, como el uso de los recursos públicos, está sometido a control parlamentario”, y siguió con que “
el Gobierno, en aras de esa transparencia y rigor con el que viene actuando” va a completar la regulación de altos cargos con respecto a lo que
“se viene haciendo desde el inicio de la democracia”. Es decir, que ZP seguirá en ‘Falcon’ militar para lo que quiera y que se regulará por norma.
Dicho lo anterior, De la Vega entró a saco contra el PP y sus tramas ‘Gürtel’: “
No todos pueden decir lo mismo: no hay más que mirar al PP para ver el doble rasero con que lo miden”. Añadió en ese sentido que
“tendrá que ser el señor Rajoy el que se explique, porque ha decidido hacer una oposición electoralista e irresponsable y será él el que tenga que dar explicaciones”. Y finalizó con un reproche global:
“La campaña que hace el PP sobre este tema me parece irresponsable”.
Y, unido a lo anterior, De la Vega ya se esperaba las preguntas sobre la hija de Chaves y las subvenciones de su papá y no precisó de leer la ‘chuleta’: “
El Gobierno confía plenamente en la palabra y las explicaciones del vicepresidente Chaves”, dijo, para pedir seguidamente a los dirigentes del PP que “
guarden las formas, que se sosieguen, que guarden coherencia en relación a éste y otros asuntos teniendo en cuenta sus situaciones políticas [‘caso Gütel’]”. Puso fin al tema con un
“el vicepresidente Chaves ha dado todo tipo de explicaciones” y no habrá investigación interna.
Garzón no hay más que uno
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No ha caído bien en el Gobierno que el Tribunal Supremo impute al juez
Baltasar Garzón por medio de una querella de un sindicato como ‘Manos Límpias’, pero mucho menos que la denuncia sea por tratar de apurar la ‘Memoria Histórica’. De la Vega se guardó mucho de decir eso, pero se la veía irritada. “
Respeto al Tribunal Supremo y a los tiempos judiciales”, dijo al inicio, pero añadiendo que exige respeto a “los mismos que se rasgan las vestiduras y se guían por autos de fe descalifican al juez”.
Y para que nadie se llame a engaño, añadió De la Vega que “
vamos a seguir trabajando como lo estamos haciendo” para impulsar la ley sobre la memoria histórica [
este viernes un juzgado de Granada ha rechazado la apertura de la fosa de García Lorca].
Ahora bien, el Gobierno no proyecta eliminar la figura jurídica de la acusación popular, tal como le pidió en esa rueda de prensa un determinado periodista de un determinado medio de comunicación: “
Tiene que seguir estando en nuestro ordenamiento y deben ser los jueces los que eviten el uso fraudulento de esa acción popular”, le respondió la ‘vice’ al periodista.