Las comparaciones son odiosas, dicen. La cuestión es que el Real Madrid ha conseguido despertar tanta expectación como críticas y recelos por su política de fichajes en todo el planeta. Hasta el diario
New York Times, ajeno al mundo del fútbol, se ha metido en el tema para criticar esta operación, económica al fin y al cabo, en plena crisis internacional.
Pero en nuestro país ocurre más de lo mismo, salvo algunas excepciones. Excepciones como las de
El Mundo, que precisamente huyendo de las críticas moralistas sobre el desembolso de tan elevada cifra, recuerda que para derroches, las primas de los grandes empresarios y directivos de bolsa. Estos, pese a las pérdidas millonarias, siguen cobrando millonarios sueldos, insultantes para la mayoría del mundo.
En cuanto a las comparaciones,
Público nos pone el vello de punta al recordar que con esos 94 millones que ha costado el fichaje de
Cristiano Ronaldo al Real Madrid se podría haber cubierto el paro de unas 10.000 personas en nuestro país durante todo un año. En
La Vanguardia nos recuerdan que podrían edificarse 900 pisos de 80m2 de protección oficial en plena ciudad de Barcelona, o hacer 1 km de enlace de suburbano. También nos comenta la prensa que es el presupuesto anual de el Museo del Prado o la Biblioteca Nacional.
Críticas especiales
Pero lo que más debería preocupar al Madrid es otro tipo de críticas. Las de la prensa pueden pasar y no son de influencia directa. Pero sí lo son las de la UEFA. El presidente del organismo europeo,
Michel Platini, se mostró contrariado por un traspaso que supone
"un desafío al juego limpio" en medio de los
"problemas económicos" que sufre el fútbol.
"Es muy desconcertante en un momento en que el fútbol se enfrenta a problemas económicos cada vez peores", lamentó Platini, haciendo también referencia al fichaje de
Kaká, por el que el club blanco habría pagado 65 millones de euros al AC Milan.
La cuestión es que
Florentino Pérez ha conseguido lo que pretendía. Ha ganado las elecciones sin rivales, sólo asustando con los fichajes que podía acometer. De momento ha gastado más de 150 millones de euros en plena crisis mundial y ha vuelto a poner al Real Madrid en boca de todos. Dicen, los más expertos y los que bien recuerdan la anterior etapa de Florentino, que también logrará que el club vuelva a ser el más 'odiado' del planeta por su presunta prepotencia a la hora de acometer los fichajes.
Ahora todo se centra en el tema de la rentabilidad. ¿Conseguirá Cristiano Ronaldo dar números negros al club tras el desembolso récord en el mundo del deporte de 94 millones? Florentino sostiene que su política es la correcta: lo caro resulta barato a la larga. Aunque esta vez tendrá que someterse más al dictado de la fortuna: las lesiones y el buen rendimiento de este futbolista ya de leyenda. Pero por el coste, ya que tiene todo por demostrar.
En cualquier caso, y como señala el propio Ronaldo, de vacaciones en Estados Unidos, la suerte está echada y sólo
"es hora de mirar hacia delante, hacia una nueva etapa en mi carrera". Aunque en un arranque de sinceridad también reconoció que
"94 millones de euros es mucho dinero. Un acuerdo histórico. Me halaga que dos de los mejores equipos del mundo quieran que juegue para ellos".
El tema es tan polémico que incluso a la vicepresidenta del Gobierno,
María Teresa Fernández de la Vega fue preguntada al respecto en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este viernes. Como es lógico, De la Vega no se implicó en el tema y echó balones fuera:
"es un asunto de una empresa privada y serán sus accionistas y socios los que tengan que valorarlo".