Un año después los liberados reviven su experiencia
miércoles 01 de julio de 2009, 19:39h
Actualizado: 16 de julio de 2009, 05:45h
El dos de julio de 2008, el Ejército Nacional de Colombia realizó la Operación Jaque, estrategia militar que permitió la liberación de 15 secuestrados por las FARC: siete militares, cuatro policías, la ex – candidata presidencial, Íngrid Betancourt, y Marc Gonsalves, Keith Stansell y Thomas Howes, contratistas norteamericanos.
Doce meses después de la liberación, Betancourt, recuerda la acción así: “Cada 2 de julio hasta que me muera estaré haciéndole un homenaje en la intimidad de mi espíritu a estos hombres que tuvieron la audacia y el valor de irnos a sacar”.
Por su parte, las Fuerzas Militares quisieron rememorar, con los militares y policías los pormenores de la operación militar considerada por los expertos "la más exitosa de la última era".
Primero fueron a la base militar de Tolemaida y visitaron los hangares de la Aviación del Ejército. Una vez allí, escucharon el testimonio de los hombres que pintaron los helicópteros MI en los que se llevó a cabo la misión.
Ese fue el primer momento de emoción, al saludar a los pilotos que planearon el asalto. "Muchas gracias", se escuchó de cada uno de los militares y policías.
Después de estrechar manos y recibir palmadas en la espalda, el grupo partió hacia San José del Guaviare, en donde tres helicópteros los recibieron para salir rumbo a la Lindosa, 60 kilómetros al oeste de San José, en donde los entonces secuestrados, esperaban a la supuesta misión humanitaria que llegaría por ellos para obtener pruebas de supervivencia.
"Viendo la selva desde el helicóptero uno dice de dónde se saca fuerzas para estar ahí, cómo hicimos para sobrevivir tanto tiempo en medio de la selva", comentó el sargento de la Policía Jhon Jairo Durán, mientras la aeronave daba vueltas para aterrizar.
Cuando los uniformados descendieron hubo un silencio general. Volver al sitio los impactó, pero muchos lo estaban esperando. "Era una catarsis que teníamos que hacer. Tal vez ahora cerremos otra etapa de este duro episodio de nuestras vidas", agregó uno de los antiguos rehenes.
Se miraron, algunas lágrimas se escaparon tímidamente y fueron inevitables los abrazos. Hace un año "nos encontrábamos encerrados en una jaula y amarrados", rememoró el sargento José Ricardo Marulanda. "Me voy aliviado porque desde hoy lo malo se queda acá en la selva, y perviven los buenos impulsos para seguir adelante después de varios años de secuestro” agregó.
Y como hace un año, los siete militares y los cuatro policías subieron al helicóptero. Su mirada se perdió en la selva, pero, aseguran, su corazón sigue con sus compañeros aún cautivos.
La operación
La infiltración de las comunicaciones a la primera cuadrilla de las FARC (comandada por alias “César”), hecha por el Ejército Nacional, engañó a los guerrilleros acerca de una supuesta misión humanitaria.
El plan consistía en lograr que las FARC reuniera a los los tres grupos de secuestrados en un mismo punto, haciéndoles creer que, por parte de una ONG (realmente inexistente), los rehenes obtendrían atención médica y luego serían trasladados, a bordo de helicópteros, al sur del país en donde quedarían a disposición de ‘Alfonso Cano’.
Los aparatos, que en realidad pertenecían al Ejército Nacional, fueron tripulados por agentes especializados norteamericanos. "Nos dijeron primero que se trataba de atención médica, pensábamos que nos llevarían a un país vecino", explicó el sargento Erasmo Romero.
"Llevábamos días aguantando hambre, sin medicamentos, con las cadenas todo el tiempo", detalló Romero. "A ninguno se nos pasó por la mente que ese era el día que íbamos a recuperar la libertad", dijo el mayor Juan Carlos Bermeo, para quien el operativo de rescate "fue una gran sorpresa, algo inesperado, que devuelve el ánimo de vivir".
Al llegar allí los helicópteros de la supuesta ONG, todos subieron a regañadientes y con las manos atadas, pero siete segundos después de despegar, dos de los miembros de la misión militar encubierta, redujeron a sus carceleros "César" y "Gafas" y el oficial al mando gritó: "Somos el Ejército Nacional, están libres".
Tras el aniversario
Este dos de julio, cuando se cumple el primer aniversario del rescate, once ex - rehenes participarán en un acto oficial en Bogotá. Ingrid Betancourt y los estadounidenses no asistirán. "Bueno sería estar todos reunidos", se limitó a comentar al respecto, el sargento Amaón Flórez.
No obstante, se sabe que Gonsalvez, Stansell y Howes publicaron un libro con las experiencias vividas durante más de cinco años de cautiverio y la ex - candidata presidencial, prepara una publicación que saldrá pronto a la luz.