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La Procuradoría General de México es la parte acusadora

Josmar Flores enfrentará una demanda por terrorismo y secuestro

Josmar Flores enfrentará una demanda por terrorismo y secuestro

jueves 10 de septiembre de 2009, 02:47h

El boliviano Josmar Flores Pereira, que ayer secuestró durante varias horas un avión de Aeroméxico, enfrentará cargos como mínimo por terrorismo y privación ilegal de libertad (secuestro), dijeron fuentes de la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía).

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El predicador cristiano Flores Pereira, que cuenta con un pasado de drogas, cárcel y armas, ha comenzado a declarar ante agentes de la PGR, que tienen un plazo de 48 horas desde que les fue presentado el sujeto para formular cargos contra él.
 
 La portavoz de la PGR explicó que a los delitos de secuestro y terrorismo podrían sumarse otros cuando se dé el formal procesamiento del individuo.
 
Anoche la Policía Federal puso a disposición de la PGR al sujeto, que este jueves era interrogado en la Subdelegación Zona Centro de la dependencia, ubicada en el barrio de Azcapotzalco, en el noroeste de la capital mexicana.
 
 En este momento está "en retención ministerial" (puesto a disposición de agentes de fiscalía), a la espera de que éstos presenten los cargos en su contra ante un juez.
 Por la gravedad de los delitos que enfrentaría Flores Pereira no tendría derecho a fianza, aseguraron las fuentes.
 
El pastor abordó ayer el vuelo 576 de Aeroméxico que cubría la ruta entre Cancún y la capital mexicana con un artefacto que resultó ser una falsa bomba hecha con latas de jugo, cables y luces, y amenazó a la tripulación con hacer volar la nave, donde viajaban 104 pasajeros.
 
Flores Pereira, quien llegó a pedir una entrevista con el presidente Felipe Calderón pero no hizo daño a nadie durante el secuestro, dijo que con su acción pretendía salvar a México de un gran terremoto, tras haber recibido una revelación divina que le alertaba de que esa catástrofe iba a ocurrir. 
 
El Hecho:

El boliviano Josmar Flores Pereira, quien se identificó como pastor religioso y que tiene un pasado de drogas y cárcel, provocó hoy pánico en México al secuestrar un avión por "una revelación divina" con la amenaza de hacerlo explotar en pleno vuelo si no lo dejaban hablar con el presidente Felipe Calderón.

En un incidente digno de película de Hollywood que mantuvo en vilo al país durante varias horas y tuvo un final tan impredecible como rocambolesco, Flores amenazó a la tripulación de un vuelo entre el balneario caribeño de Cancún y la capital mexicana con hacer estallar una bomba que resultó ser falsa.

Tras la neutralización del secuestrador, ya en tierra, el secretario de Seguridad Pública mexicano, Genaro García Luna, explicó en una rueda de prensa que el incidente se produjo cuando transcurría una hora de las dos y media del vuelo 574, de la compañía Aeroméxico.
Gracias a la actuación de la tripulación del avión, que logró mantener la calma, y de la torre de control, con la que coordinaron las acciones a tomar, los 104 pasajeros de nacionalidades mexicana, francesa y estadounidense que viajaban en el Boeing 737 de Aeroméxico apenas tuvieron conciencia de lo que pasaba mientras volaban.

Aterrizaron de forma aparentemente normal en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México, donde el piloto les alertó por el sistema de radio interno de que se estaba dando una "situación de negociación que escapaba de la aerolínea" y pidió que niños y mujeres se trasladaran a la cola del aparato, según los testigos.

García Luna indicó que este grupo fue el primero en salir de la nave, seguido del resto de los pasajeros y de Flores, al que sometieron tras descender por la escalinata. Inmediatamente después, agentes de las fuerzas especiales mexicanas ingresaron al avión para sacar a más de media docena de hombres que fueron conducidos esposados a un lugar de la terminal para ser interrogados ante el temor de que tuvieran relación con Flores, lo que no sucedió.

Flores Pereira, según la información proporcionada por García Luna, nació en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) el 21 de mayo de 1965, estuvo recluido en el penal de esa ciudad por un delito de asalto a mano armada, llegó a México hace 17 años y es adicto a las drogas y el alcohol.

El detenido, quien vivía en Oaxaca (sureste de México), salió hace cinco días hacia Cancún para participar en una actividad religiosa. Se identificó como pastor religioso y dijo que tuvo "una revelación divina que le condujo a esa acción", explicó García Luna.

Como este miércoles era día 9, del mes 9, del año 2009, cifras que leídas al revés pueden leerse 6, 6, 6 (número del diablo, según algunas supersticiones), pronosticó que un fuerte terremoto iba a sacudir a México.

Para prevenirlo provocó el incidente en pleno vuelo. De esta forma esperaba poder ser recibido por Calderón y explicarle que se avecinaba la tragedia. También pidió que el piloto diera siete vueltas antes de aterrizar por motivos desconocidos.

La esposa de Flores, Elisa Melgar, dijo a la prensa que ella y su pareja viven desde hace nueve meses en el municipio mexicano de San Bartolo Cotoyepec, en el sureño estado de Oaxaca.

Comentó que su esposo ya le había dicho que "de alguna forma" quería "llamar la atención, de alguna forma tener la oportunidad de hablar con el presidente" Calderón y decirle que la violencia no se resuelve con más violencia, sin dar más detalles.

Flores tiene una página web en la que vende DVD's y donde se declara "un evangelista internacional, con un testimonio impactante de cómo Dios lo rescató" de la cocaína y el alcohol.

Al ser presentado por la prensa, el boliviano sonrió nervioso a los periodistas, mientras mascaba sin cesar un chicle en la boca. Luego relató sus intenciones en una casi ininteligible perorata en la que usó la palabra Jesucristo y se refirió al águila y la serpiente del escudo mexicano como símbolos de la revelación que le hizo cometer el secuestro.

Por su parte, el presidente Calderón se congratuló hoy por la solución sin víctimas del secuestro del avión comercial y dijo que "fue un momento de prueba para todos, para la sociedad y Gobierno, afortunadamente las cosas salieron bien".

En conferencia de prensa, el titular de la SSP mencionó que José Marc Flores Pereira, nacido en Santa Cruz, Bolivia, se identificó como pastor religioso y de acuerdo a las primeras investigaciones, estuvo recluido en su país de origen por robo a mano armada.

García Luna mencionó que el secuestrador fue influenciado por “el espíritu santo” y que dichas voces fueron las que lo llevaron a querer tomar el control de la nave, además que la fecha 09/09/09 para él significaba “666” si se ponía al revés.

Una vez en tierra, mencionó García Luna, el secuestrador boliviano dijo que el motivo del secuestro fue alertar a la ciudadanía mexicana de un próximo terremoto que iba a suceder en la Ciudad de México por lo que necesitaba una comunicación directa con el presidente Calderón.

El secretario de Seguridad Pública dijo que aún se analizan los cargos que recibirá Flores Pereira por haber secuestrado el avión de Aeroméxico y haber detenido las operaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

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