El acuerdo es similar al contrato que le pagó a Griffey un salario base de $2 millones y que le redituó $3.15 millones en total con los incentivos en el 2009, de acuerdo a la fuente.
"Estamos más que emocionados de que haya decidido regresar,'' dijo el gerente general de Seattle Jack Zduriencik desde las reuniones de gerentes en Chicago. "Él fue un modelo positivo para muchos jugadores. A él le gusta hacia donde nos encaminamos y le gusta lo que está pasando aquí. Es un candidato a entrar a Cooperstown en un primera oportunidad y es el jugador más grande en la historia de los Marineros de Seattle.''
Griffey, de 39 años, bateó .214 en 117 juegos con los Marineros la pasada temporada. Pero conectó 19 jonrones, empujó 57 carreras y recibió 63 bases por bolas, la mayor cantidad en el equipo. Se vió limitado por una hinchazón en su rodilla izquierda que requirió una segunda cirugía el mes pasado.
Luego de pasar sus primeras 11 temporadas con Seattle, jugó nueve más con Cincinnati y con los Medias Blancas de Chicago. Griffey volvió a los Marineros en el 2009 bajo el manager novato Don Wakamatsu y ayudó a transformar lo que había sido un camerino fracturado y lleno de problemas, y contagió a Ichiro Suzuki con su liderato, energía y constantes bromas.
Los Marineros terminaron terceros en la División Oeste de la Liga Americana con marca de 85-77, luego de terminar últimos en la división con apenas 61 victorias en el 2008.
"Quiero darle las gracias a la organización de los Marineros por invitarme a jugar de nuevo en el 2010," dijo Griffey en un comunicado. "A pesar que el 2009 fue una gran experiencia para mí, mi meta más grande es que los Marineros lleguen y ganen una Serie Mundial. Para eso, espero contribuir con cualquier rol que Don me asigne en el terreno, y en cualquier forma que pueda fuera del terreno."
Seattle está convencido que Griffey está lo suficientemente saludable como para contribuuir de nuevo el año que viene -- a pesar de que no se hará un examen físico para cerrar formalmente sino hasta dentro de varias semanas, para darle tiempo a su rodilla a recuperarse de la cirugía.