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Play Station: la nueva arma nuclear

Hay que ver la cantidad de cosas que saber decir Hugo Chávez. Su última perla es que la Play Station es un veneno porque enseña a matar. Según él con ese juego “bombardean ciudades y se tiran bombas” y son promovidos estos juegos por el “capitalismo” para sembrar la cultura de la “violencia” para que luego puedan “vender armas”.

Está visto que Hugo Chávez es un derroche inagotable de sabiduría, un torrente por donde fluye su sintaxis brillante, un orador profundo, casi un rapsoda tocado por los ilustrados del Siglo de Oro español. Ah, bueno, esos no. Ni Cervantes, ni Calderón de la Barca, ni Lope de Vega ni de Rueda, que vivieron en siglo XVII cuando España no terminaba de terminar por sus colonias de ultramar. Ellos no —los genios de la literatura española— que son perniciosos como Tony Blair, José María Aznar, su Majestad el Rey Don Juan Carlos, Barack Obama, Mahmud Admadineyad, Alvaro Uribe, George Bush —que por cierto, olía a azufre según Chávez cuando el estadunidense pisó Naciones Unidas— y tantos, tantísimos amigos que Hugo con su extraordinaria verborrea va dejando por el camino.

O sea, que es más peligroso para el orden internacional la Play o la Wii que las relaciones de hermandad con Ahmadineyad, del que hemos sabido que tiene muchos más “laboratorios” nucleares de los que nos imaginábamos. Están por todo el vasto país persa, a centenares de metros bajo tierra. En otras palabras, que su destrucción resulta imposible pero para Hugo la Play es mucho más peligrosa.

Para Huguito la Play es mucho más peligrosa que los hermanos Castro y la cárcel que todavía hoy sigue siendo Cuba; una Cuba con centenares de presos políticos donde los ancianos se mueren de hipotermia en los asilos por la llegada de un inusual frente frío. Resulta que sólo tenían mantas.

Es más peligrosa la Play que amenazar al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, un día sí y otro también. También es mas peligrosa que flirtear con las FARC o con sus amigos los presidentes de Nicaragua o Bolivia a los que les compra la amistad a base de petrodólares. No me extraña de la incondicional amistad, casi hermandad, de Evo y Daniel.

También es más peligrosa la Play que tener a más de la mitad de los venezolanos sin poder comer ni hablar. Chávez tiene amenazados a los medios de comunicación. Curioso. Lo mismo pasa con la Nicaragua de Daniel Ortega, la Argentina de Cristina Fernández y casi con el Ecuador de Correa.

Los venezolanos lo están pasando mal, muy mal. Eso sí, nadie se atreve a decirle nada a Hugo. Bien lo saben los pocos infelices que le hicieron frente cuando decretó la devaluación. Eran pocos pero aguerridos y decidieron subir los precios. Hugo, San Hugo cerró y/o expropió aquellos supermercados.

Pero nada, da igual. No pasa nada. Seguimos tragándonos a Hugo Chávez y sus “cosillas” entre infamias, descalificaciones y amenazas al mundo global. Pero eso sí. Que no se olviden que la Play es más peligrosa. Mucho más.

Opinión extraída del Periódico Milenio 24/01/10

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