www.diariocritico.com

¿Quién gobierna en el mundo?

La victoria del 'populista' Rafael Correa en Ecuador, un país tan lleno de significado para España, será seguida este fin de semana por la de Hugo Chávez en Venezuela y la inminente de Daniel Ortega en Nicaragua. No se pueden equiparar unos casos con otros, como tampoco es lo mismo Evo Morales que el mexicano López Obrador, que no se resigna a su derrota, o que el peruano Ollanta Humala, que sí se ha resignado a la suya.

Pero sí podemos hablar de que en algunos países de América Latina se producen resultados sorprendentes en las votaciones populares. Sorprendentes... para nosotros, claro, que posiblemente nos adornamos con conocimientos apenas superficiales de la realidad, de las realidades, de un subcontinente que reclama su lugar en el mundo. O que, simplemente, damos la espalda a unas realidades, a unas desigualdades lacerantes, que no queremos ver.

Los españoles seguimos con enorme interés lo que ocurre en Iberoamérica, pero no acabamos de entenderlo. Allí tenemos intereses, lazos y apellidos comunes, una identidad de lengua, de cultura, mucha historia compartida. Y, sin embargo, un buen amigo uruguayo llegó a compararme el desconocimiento español de la realidad iberoamericana con el que siempre ha mostrado el gran vecino del norte, los Estados Unidos. Lo que ocurre ahora es que el gran vecino del norte -el gran vecino para todos los países del mundo, dicho sea de paso. Y no siempre se tienen buenas relaciones con los vecinos- carece de conocimientos profundos sobre la marcha del mundo, entre otras cosas porque es ese gran vecino quien da cuerda para que el mundo gire, y no necesita ocuparse de los pequeños detalles. O eso creen ellos.

Así, en ocasiones cuesta creer que el mundo esté gobernado por algunas gentes que dicen dedicarse a la cosa política: Bush, Putin, Berlusconi -porque aún sigue mandando no poco el peculiar ex primer ministro italiano-, o el propio Chirac... O los de casa, claro. En estas condiciones, y vistos algunos rasgos escandalosos que afectan a la imagen y a la credibilidad de mandatarios occidentales, ¿quién sería capaz de rasgarse las vestiduras, por ejemplo, ante el espectáculo lamentable de un López Obrador boicoteando por todos los medios la toma de posesión del ganador en las elecciones mexicanas, Felipe Calderón?

No estoy defendiendo, claro, los excesos del perdedor en México, ni las antidemocráticas y bufonescas salidas de tono de Chávez, ni la falta de garantías jurídicas instaurada por Evo Morales o la falta absoluta de libertades en la Cuba de un Castro que agoniza, sumiendo a su pueblo en la mayor incertidumbre. Todo ello es condenable y contrasta con la normalidad instaurada en una mayoría de los países iberoamericanos.

Simplemente, lo que hago es condenar la hipocresía de quien habla despectivamente de la llegada de 'los bolivarianos' al poder en algunas naciones latinoamericanas. Me parece, más bien, que lo correcto sería aterrarse al comprobar en manos de quién, de quiénes, está el mundo, hablando en términos generales. Chávez, sin ir más lejos, no sería posible en un contexto internacional diferente, más humano y humanista. Y, como él, serían imposibles tantos otros seres mediocres que tratan de (des)ordenar nuestras vidas.

Pues eso: que este fin de semana, otro nuevo aldabonazo en nuestras conciencias. Hugo Chávez va a ganar en Venezuela. O sea, más de lo mismo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios