Este grupo de desplazados, que sobreviven en su tierra con la plantación clandestina de matas de coca, exigen al Gobierno de Bogotá que aplique un programa de sustitución de sus cultivos por otros legales que resulten rentables, además garantizar su seguridad y atender mejor sus necesidades en materia de salud y educación.
Una comisión interinstitucional colombiana, que partió el martes hacia la localidad de San Lorenzo, en el norte de Ecuador, para negociar el regreso de un grupo de desplazados del suroeste de Colombia, no pudo llegar a la población ecuatoriana por las malas condiciones atmosféricas.
"Debían haber llegado en helicóptero a San Lorenzo, pero por problemas de clima no pudieron llegar y se espera que mañana se puedan reunir con los desplazados", dijo Xavier Orellana, de la Alta Comisaría de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Ecuador.
Para Orellana, la reunión de mañana "debe ser determinante" para el eventual regreso de los más de 1.200 campesinos colombianos que quedan en Ecuador de los alrededor de 1.600 que se desplazaron entre el jueves y el viernes pasado a la zona de San Lorenzo.
Este grupo de desplazados, que sobreviven en su tierra con la plantación clandestina de matas de coca, exigen al Gobierno de Bogotá que aplique un programa de sustitución de sus cultivos por otros legales que resulten rentables, además garantizar su seguridad y atender mejor sus necesidades en materia de salud y educación.
También han señalado que huyeron de su país debido a que se habían producido combates entre militares colombianos y grupos guerrilleros que actúan en la zona.
Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano informó en Bogotá de que la comisión está formada por miembros de la agencia presidencial para la Acción Social y la cancillería, así como representantes de los campesinos de la región fronteriza del departamento de Nariño.
El ministro de Exteriores colombiano, Fernando Araújo, afirmó que la misión tiene como objetivo ofrecer garantías de regreso a los desplazados en los últimos días a Ecuador a consecuencia, dijo, de las presiones de "grupos de fachada" de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarios de Colombia (FARC).
Tras la llegada la pasada semana de los 1.600 campesinos colombianos a la localidad de San Lorenzo, en la provincia costera ecuatoriana de Esmeraldas, el Gobierno de Ecuador organizó la asistencia a los desplazados y reclamó la ayuda de Colombia para atenderlos, que Bogotá ofreció pero aún no ha enviado.
Las autoridades de Quito recibieron un pliego de los desplazados con las condiciones para regresar a su país, que trasladaron al Gobierno de Bogotá, al que pidieron que enviara una comisión a negociar con este grupo de campesino.