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El pin parental
(Foto: Caixabank)

El pin parental

viernes 17 de enero de 2020, 13:45h

Hola, este artículo versa sobre el colectivo LGTBI y el pin parental.

Debes tomar precauciones antes de leerlo. Podría ser que terminaras siendo maricón o bollera, o vete tú a saber qué. Ya sabes que el colectivo se propaga de las más oscuras e insospechadas maneras. Para evitarte pensamientos impropios, te aconsejamos en caso de ser varón, abrir un calendario de mujeres despampanantes con pechos generosos, y desviar la vista hacia el mismo cada poco tiempo una vez iniciada la lectura. En el caso de ser mujer, te aconsejamos mantener cerca el rosario, y no dudar en iniciar la letanía cada vez que la lectura te perturbe. También (para ambos géneros, únicos y verdaderos) podéis hacer acto de contrición usando pinzas en zonas sensibles, pero cuidado si al hacerlo el alivio fuera excesivo y llegara a pareceros placentero. Si eso sucediera, lo mejor es ponerse en manos de un profesional. Os aconsejamos un párroco de los de toda la vida. A ser posible, acólito de los obispos de Getafe, Alcalá de Henares, o del anterior presidente de la conferencia episcopal, Rouco Varela. Los caminos del colectivo LGTBI son torticeros, y podrían atraeros hacia su mazmorra mientras practicáis acto de contrición.

Una vez tomadas las debidas precauciones, entremos en harina.

Tu hijo, no se vuelve marica (ni tu hija lesbiana) porque hable con personas del colectivo LGTBI. Las personas del colectivo LGTBI representan aproximadamente al 10% de la población mundial. Es decir, cada persona del colectivo, vive rodeada de al menos nueve personas que no lo son. Y ¡Oh! ¡Sorpresa! no se vuelve heterosexual o deja de ser transexual por ello. Y lo mismo sucede a la inversa.

De cada diez personas que ves a diario en tu vida, al menos una, es LGTBI aunque viva al fondo del armario muerta de terror por culpa de gente como tú.

Ser homosexual, transexual, bisexual, o intersexual, no es una amenaza para tu culo, igual que tú siendo heterosexual no deberías ser una amenaza para las mujeres, ni para los hombres si fueras mujer. ¿O sí lo eres? Si piensas que ser hombre heterosexual (un machote hispánico) te convierte en una amenaza para la mujer, igual el problema eres tú, y el ejemplo que le estás dando a tus hijos.

La tasa de intento de suicidio en niños transexuales supera el 50%. Si tu niño te dice que se siente hombre aunque tú le veas con cuerpo de mujer, o tu niña te dice que se siente mujer aunque tú la veas con cuerpo de hombre, que sepas que al tratar de convencerla/le de su "error" e imponer tu criterio, lo más probable es que intente suicidarse por problemas de aceptación social como el que tú estás fomentando. Las personas transexuales no dejan de serlo porque tú trates de imponer tu criterio. De hecho, el rechazo social (que empieza en el seno de la propia familia) les lleva a tasas de suicidio alarmantes, y tasas de paro superiores al 85%

De las muertes producidas en adolescentes Gays, Lesbinas, Transexuales, o Bisexuales, el 24% se deben al suicidio.

Todos los años, aquí, en España, con el matrimonio igualitario aprobado (para ti matrimonio gay) de media, 950 jóvenes del colectivo LGTBI intentan suicidarse, y 50 consuman el suicidio, según el observatorio de delitos de odio. Hablamos únicamente de casos comprobados como tales, los de personas metidas en el armario o no declarados, no pueden ser contabilizados.

El problema no es pertenecer al colectivo LGTBI, el problema es la discriminación que sufre la gente del colectivo por familiares cargados de prejuicios que les rechazan en el seno del hogar, así como de personas que necesitan resarcir sus complejos de inferioridad abusando de la gente que pertenece al colectivo, usando como excusa una creencia religiosa y sus derivados culturales.

La educación inclusiva, consiste en explicar que a los niños que ser gay, transexual, lesbiana, o lo que cada persona sea, entra dentro de la normalidad como lo es ser rubia o morena, o alto o bajo, y que nadie debe discriminar a una persona por ello. La educación inclusiva, es la herramienta para hacer una sociedad mejor el día de mañana.

El pin parental, la imposición de la discriminación y los prejuicios, no es más que la perpetuación del horror gratuito al que miles de niños tendrán que enfrentarse en las escuelas como consecuencia de los prejuicios de sus padres, así como la formación de adultos con serios problemas psicológicos. Y todo, por religión.

Por ello, desde estas líneas, aconsejamos a toda la gente de bien, que defiende a la verdadera España y su religión, que en caso de padecer un cáncer o cualquier otra enfermedad, rece con fervor en lugar de acudir a un médico, y que rechace cualquier tipo de tratamiento que no sea única y exclusivamente la oración, pues nada puede ser mejor ni más curativo que estar en comunión con el todopoderoso.

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